Fuera de control
24 de febrero, 2021
El vacado ex presidente Martín Vizcarra recibió en su casa a dos de las fiscales que investigaban, en ese momento, el caso de “Los cuellos blancos del puerto”. El ingeniero Vizcarra podría, perfectamente, haber terminado involucrado en el caso. Recordemos que dijo no conocer a “Toñito” Camayo y luego aparecieron varias fotos que lo desmentían y que, más bien, encajaban con la versión de los audios que gatillaron lo que terminaría siendo el fin del vizcarrato. Sin embargo, los hechos que hemos ido conociendo después de la caída de Vizcarra nos hacen pensar en que vivimos en país completamente desdoblado de su propia realidad. El presidente de la República se ha reunido con dos personas de un poder ajeno para discutir Dios sabe qué (ellos dicen que nada que ver con su caso) y la única reacción de la fiscal de la Nación es removerlas del cargo. Si esto pasase en una república con instituciones sólidas y con real respeto por la separación de poderes la fiscal de la Nación tendría que dar un paso al costado, pues ella es la responsable política, y el señor Vizcarra estaría a centímetros de una prisión preventiva. En esta redacción nos hemos manifestado constantemente en contra del mal uso de las prisiones preventivas; no obstante, el del señor Vizcarra es un caso en donde constantemente hay una actuación sostenida buscando el entorpecimiento de los procesos. Dadas esas circunstancias, no nos queda claro por qué no se está pidiendo una medida que en este caso es válida y que en otros casos se aplicó por muchísimo menos.