Calco venezolano
03 de agosto, 2021
Copamiento y milicias. Cada vez más estremecedor es el avance de Perú Libre sobre las instituciones públicas; y es muy claro ya cómo la ruta que se sigue -con tan sólo 6 días de gobierno- es calco del esquema venezolano. En un inicio, se pasa a controlar el Ejecutivo. Pero luego, desde ahí se busca alcanzar el control del Poder Judicial, de modo que la dictadura con fachada republicana sea consumada y no se tenga ya a dónde acudir en caso de violación de derechos. Luego se fingen elecciones; que cuando no son amañadas, se constituyen congresos de oposición sin mayor capacidad de injerencia. Al menos hoy en el Perú, las instituciones aún persiguen el delito, como en el caso “Los Dinámicos del Centro”, limitando -con todos sus defectos- el avance del plan totalitario de Perú Libre. Del mismo modo, el Legislativo -verdadero representante del pueblo- es uno de los últimos bastiones para prevenir este plan fascista. La primera fase ha iniciado: el tráfico descarado de puestos públicos de los ministerios, colocando sólo a “hombres de confianza” -sin mérito laboral alguno-. Mientras tanto, Guido Bellido busca formar sus milicias personales utilizando a los ronderos, de manera similar a como lo hace el chavismo con sus fuerzas de choque. La moderación brilla por su ausencia.