MapamundiMartes, 8 de septiembre de 2020
Curioso boom inmobiliario

En medio de la crisis económica que la pandemia ha significado para la economía global, varios expertos en economía y análisis de mercados financieros han encontrado una anomalía que expone la BBC de Londres en u informe: se ha detectado un aumento en el valor de los inmuebles en buena parte del mundo. La tesis que algunos economistas han ensayado es que, frente a la brutal incertidumbre desatada por la pandemia, la demanda por viviendas propias habría aumentado como un mecanismo para asegurar capitales adquiridos. El repunte en el valor de los bienes inmuebles se ha mostrado en economías abiertas en el mundo entero.

El Perú es, de hecho, el único país de la región en donde el valor de las propiedades inmuebles no ha crecido, sino que se ha reducido.

El principal énfasis se ha mostrado en Turquía, las Filipinas y Alemania. En el primero de los países el precio de los inmuebles en promedio (en cascos urbanos) ha crecido en 25%. En las Filipinas y Alemania el incremento ha sido menor, pero notable también. En la lista de países que están experimentando esta situación se encuentran también, entre los 15 primeros, México y los Estados Unidos. Todo parece indicar que la tendencia es mundial y que ha marcado una corriente de movimiento de capitales hacia los bienes en los que las personas consideran que su patrimonio quedará mejor refugiado frente a la crisis.

En América Latina, México, Colombia, Chile y Brasil han experimentado el mismo crecimiento en el valor de sus inmuebles. El Perú es, de hecho, el único país de la región en donde el valor de las propiedades inmuebles no ha crecido, sino que se ha reducido. Tocará que los expertos peruanos analicen por qué nuestro país no ha seguido una corriente financiera de revalorización inmueble que ha sido transversal a países del planeta entero, con culturas y economías bastante distintas. Quizás la contracción en nuestra Economía ha sido tan grande y el golpe tan duro que no puede configurarse una demanda por limitaciones de liquidez y de flujos futuros proyectados en el imaginario de los peruanos.