OpiniónLunes, 5 de octubre de 2020
Israel; Apartheid
Lucas Abugattas Salem
Comunicador y Analista Político

Desde hace mucho tiempo se acusa a Israel de ser un estado apartheid, es decir, un estado en el que el racismo y la discriminación fueran legales e institucionalizadas. A pesar que desde su creación en 1948 el estado de Israel ha tenido un historia manchada de asesinato, brutalidad y abuso (crímenes de lesa humanidad) sistemáticos, especialmente dirigida hacia la población árabe que ha vivido dentro o inmediatamente fuera de sus fronteras, la discriminación o el racismo no estaban institucionalizados todavía.No fue hasta julio del 2018 en que el Knesset(el parlamento Israelí) aprobó la llamada “Ley del Estado – Nación”; finalmente Israel se sacó la máscara ante el mundo e institucionalizó e hizo ley el racismo, la usurpación y el abuso sistemáticos contra una población particular.

Dentro de sus fronteras, los árabes Palestinos constituyen el 22% de la población de Israel, mientras que entre la Franja de Gaza y Cisjordania la población Palestina llega a un aproximado de 5 millones de habitantes.Si bien en la practica la vida de los Palestinos que viven dentro y fuera de Israel no va a cambiar substancialmente, lo que ha cambiado es que el parlamento israelí ha convertido la discriminación contra los árabes (en cualquiera de sus formas) en un acto legal.

La ley comienza por decir que los únicos con derecho a la auto determinación en Israel son los judíos, y nadie más. Gravísima afirmación tomando en cuenta que el 17.8% de la población de Israel cree en el Islam, mientras que el 2% en el Cristianismo. Por su puesto que no es casualidad que sean los árabes palestinos los que son musulmanes o cristianos en Israel.Quizás la parte mas peligrosa e indignante de la ley del apartheid israelí es en dónde pretenden dar una condición de “Valor Nacional” a los territorios ocupados- ilegalmente, según la ley internacional vigente – de los Altos del Golán en Siria y los llamados Asentamientos Judíos en Cisjordania. Siendo los asentamientos un caso claramente más ilegal e indignante, los cuales están constituidos por pequeños pedazos de territorio en medio de territorio de la Autoridad Palestina en Cisjordania (como pequeñas islas) invadidas por el Ejercito Israelí, en los cuales luego construyen edificios de vivienda y trasladan colonos judíos. Son, literalmente, pequeñas invasiones de territorio por etapas.

Dentro de sus fronteras, los árabes Palestinos constituyen el 22% de la población de Israel, mientras que entre la Franja de Gaza y Cisjordania la población Palestina llega a un aproximado de 5 millones de habitantes.

La comunidad internacional en su gran mayoría, las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Corte Internacional de Justicia, entre otras organizaciones internacionales de envergadura, han declarado tanto los asentamientos como la invasión de los Altos del Golán como una flagrante violación a la ley internacional. Israel, sin embargo, no respeta las leyes internacionales ni los derechos humanos. Quedando impune por el respaldo incondicional de los Estados Unidos.

Quiero creer que, aunque demore, la balanza de la justicia siempre encontrará la manera de nivelarse. Llegará el día en que, hechas las sumas y las restas, Israel tenga que pagar la cuenta de todo lo que se ha comido.