OpiniónMiércoles, 14 de octubre de 2020
Señor Pato Rengo*

En marzo del 2018 apareció en el Perú un ave que se había visto entre Moquegua y Canadá. Hasta no hace mucho se oía a una mayoría repetir balando algo que hoy sonarían más o menos como “mi pato rengo, tu pato rengo, nuestro pato rengo”. Habiendo llegado a ser considerada un ave providencial y de buen agüero entre una amplia mayoría de borregos nacionales (otra especie que describiremos la próxima semana), durante varios meses llegó casi a ser idolatrada entre ellos.

Este pájaro –de características fisionómicas y costumbres más parecidas a las de nuestro carroñero gallinazo costero que a las de un pato cualquiera- llegó en realidad producto de la asignación de cuotas entre especies con características de alimentación similares.Hoy que esta ave vuela ya con más lentitud, zigzagueante y cada vez a menor altura, la algarabía que producía (especialmente entre los borregos pero también entre programas especializados en mantener este tipo de aves al vuelo a cambio de financiamiento), viene en franco declive.

Conocido también en el mundo de la ornitología cercano y familiarizado con él como “Señor Pato Rengo” o SPR, presento algunas características de este ejemplar no tan único en su especie en la fauna nacional:

a) Por su modo de desplazamiento:

1. No se corre, según manifiesta inflando el pecho mientras aletea valientemente (en especial frente a cámaras de programas especializados que lo siguen y promueven, mientras les es útil).

2. Vuela exclusivamente con su bandada (con la que comparte algunas oscuras características), la cual lo acompaña en diferentes hábitats regionales, nacionales e internacionales, según le convenga a la especie.

3. Antes que el empleo de los medios propios para volar, prefiere el uso de medios de transporte ajenos (inclusive avionetas).

b) Por sus características onomatopéyicas:

4. Su canto puede variar entre titubeante y cantinflesco cuando pretende distraer la atención sobre alguna actividad indebida que se le imputa.

5. Sin embargo cuando esta ave no canta en público, cuenta con una muy buena cobertura de programas especializados a los que también alimenta y que la hacen quedar muy bien entre los borregos.

c) Por su modo de alimentación:

6. Recibe alimento fuera de lugar en sobres de manila. Eso sí, los sobres deben ser atendidos de la mano, en privado, discretamente y de una sola persona.

7. También puede alimentar a otras especies (algunas que también cantan), pero siempre con alimento que no le corresponde, como buen carroñero oportunista que es.

d) Por su interacción con otras especies:

8. En interacciones contra natura con otras especies también carroñeras pueden desaparecer características inherentes al ave (tales como la colusión agravada).

9. Normalmente se le puede encontrar atacando a otros animales, en especial cuando su popularidad (y consiguiente liderazgo en la bandada) se ve amenazada. Estos eventos siempre son cubiertos por los programas especializados, haciéndolo quedar como la presa cuando es el verdadero depredador del ecosistema.

Como todo animal herido, viene en notoria decadencia. Hasta ha perdido peso. Afortunadamente existen jaulas donde estos especímenes pueden ser acomodados antes de morir en el olvido…

*Renguear (verbo intransitivo): Andar mal o con dificultad por daño, discapacidad o dolor de una pierna, en una pata o en un pie, inclinando el cuerpo hacia un lado más que hacia otro.