MapamundiLunes, 26 de octubre de 2020
Nuevo camino en Chile

Ayer, el casi e 80% de chilenos aprobó en el plebiscito que se celebró en el país del Sur que se forme una Asamblea Constituyente paritaria de 155 miembros (complicado el tema de la paridad con los números impares, pero ya verán ellos) y se proponga una Constitución que reemplace a la de 1980 en Chile. La decisión ha sido celebrada por la izquierda chilena, la peruana y la continental. Con saludo incluido a la decisión por parte del dictador y asesino Nicolás Maduro desde el Palacio de Miraflores a través de su cuenta en Twitter.

Los chilenos, mayoritariamente, consideran que su Constitución es espuria al haber sido hecha por el dictador -y también asesino- Augusto Pinochet y por darle demasiado espacio al mercado mientras que se restringe mucho el campo económico de acción estatal.

Los chilenos, mayoritariamente, consideran que su Constitución es espuria al haber sido hecha por el dictador -y también asesino- Augusto Pinochet y por darle demasiado espacio al mercado mientras que se restringe mucho el campo económico de acción estatal. El primer argumento -opinamos en El Reporte- carece de sentido: décadas de democracia han legitimado la carta y la han limpiado se su “pecado original”; por otro lado, el régimen económico chileno ha sido el que más prosperidad ha traído a América del Sur. Algo, sin embargo, no ha funcionado.

Lamentablemente, en Chile, como en el Perú, se tiene la idea de que las constituciones deben cambiarse y no enmendarse parcialmente -como se hace en los Estados Unidos-. Con Argentina y Bolivia de vuelta en el círculo del socialismo del siglo XXI, Chile jugará su destino a la hora de redactar y aprobar esta nueva carta que podría marcar un punto de inflexión en su crecimiento económico. Estaremos atentos a ver qué es lo que sucede en nuestro país vecino.