EditorialJueves, 19 de noviembre de 2020
Un pedido antidemocrático

El Ministerio Público ha pedido suspender por dos años a Fuerza Popular. Esto implicaría que en los comicios de abril el partido naranja no pueda participar. En esta redacción hemos señalado muchas veces que no tenemos una filiación política. Sin embargo, hemos señalado también que hay ciertos principios que rigen nuestra línea editorial. Uno de ellos el respecto irrestricto a la libertad en todas sus dimensiones: la participación política es -a todas luces- una manifestación expresa de la libertad que nuestra Constitución tutela. El pedido que la fiscalía hace vulnera la esencia del contenido material de ese derecho.

La señora Fujimori no ha podido ejercer su derecho a la defensa porque, a pesar de haber pasado largo tiempo en prisión, el señor José Pérez todavía no logra acusarla formalmente de ningún delito.

Lo más grave es que la fiscalía pide una medida extrema, como eximir de la competencia a un partido que -nos guste o no- representa a una porción del electorado, pero lo hace sin haber hecho el trabajo previo. Es decir: el Ministerio Público todavía no ha presentado acusación alguna contra Keiko Fujimori y cautelarmente está pidiendo que su partido no pueda participar del próximo proceso electoral. La señora Fujimori no ha podido ejercer su derecho a la defensa porque, a pesar de haber pasado largo tiempo en prisión, el señor José Pérez todavía no logra acusarla formalmente de ningún delito.

Esta es una violación flagrante a la libertad y a las formas democráticas que debemos condenar de forma categórica más allá de los colores políticos de quien defendemos. Resulta inaceptable pensar que porque el Ministerio tiene una hipótesis un grupo deba permanecer fuera de las elecciones y del libre voto de la ciudadanía. Es un acto de tremenda irresponsabilidad del señor Pérez pedir una medida de última ratio -y cuestionable incluso en ese extremo- en contra de alguien a quien ni siquiera se ha tomado la diligencia de acusar. Sería fundamental que otras voces se alcen con la nuestra, como algunos demócratas lo han hecho ya.