EditorialViernes, 20 de noviembre de 2020
Por qué no cambiar la Constitución

Algo que en América Latina parecemos no haber comprendido es que las constituciones son un repositorio histórico de la memoria jurídica de un país y que deben ser textos que, dinámicos, conversen con la sociedad a la que rigen. Esto hace que cambiar el contenido de la Constitución sea una necesidad constante; sin embargo, lo que no es necesario es cambiar la Constitución completa. Nuestra carta del 93, como prácticamente todas las 12 anteriores (si contamos también a la de la Confederación Perú-Boliviana) contiene en sí misma mecanismos de enmienda y mejora al propio contenido de la carta.

La izquierda hoy pretende que en la cédula electoral del mes de abril se incluya la consulta de si queremos o no cambiar de Constitución. ¡Nada menos democrático!

Entonces: lo que aquí planteamos es ser más respetuosos de la relevancia de la estabilidad jurídica y de las formas correctas. Los Estados Unidos e Inglaterra han tenido, ambos, una sola Constitución. En el caso de los Estados Unidos se permitió la esclavitud (acto atroz) bajo la misma Constitución con la que un siglo y medio después un afroamericano asumiría la presidencia de los Estados Unidos: frente a la tremenda vulneración de derechos que la esclavitud representaba no se decidió cambiar de Constitución, sino hacer una enmienda que abra paso a la igualdad nominal de derechos entre todos los ciudadanos.

La izquierda hoy pretende que en la cédula electoral del mes de abril se incluya la consulta de si queremos o no cambiar de Constitución. ¡Nada menos democrático! ¿Con qué derecho se irrogan las personas sostienen esta idea la propuesta de imponer una pregunta sin pasar por la constitucional y necesaria recolección de firmas y referéndum que las firmas permiten? Si es que se quiere cambiar partes de la Constitución, que se haga si las mayorías así lo deciden, pero lo que no entendemos es por qué empezar de nuevo un proceso por el cuál ya hemos pasado 13 veces. Ojalá que prime la ponderación y la razón aquí.