OpiniónDomingo, 22 de noviembre de 2020
A la generación del bicentenario
Gustavo Nakamura
Director del CIPP

En estos últimos días hemos vivido una serie de acontecimientos sumamente preocupantes: tres presidentes en un poco más de una semana. Las palabras democracia, Constitución, libertad de expresión y muchas otras más mencionadas durante horas y horas por los medios de comunicación que pasaban imágenes de las protestas y que daban vuelta al mundo…¿Qué imagen dábamos de país? Algunos dirán eran las imágenes de la indignación, de lucha del pueblo por la justicia, no la impunidad, no al golpe.

En las redes sociales solo se vivía un ambiente de lucha, familias peleándose por defender sus opiniones, amistades que se quebraron por opinar de una y otra manera, donde la tan mencionada tolerancia parecía solo un verso o un discurso vacío. En el fondo lo único que importaba es “que sea haga lo que la gente pide” pero ¿quién decía lo que la gente debía de hacer o pensar? ¿Quiénes se sobaban las manos con todo lo que estaba pasando?¿A quienes les convenia el caos y que el pueblo se enfrente? Donde policías ahora son villanos y los que marchaban son los héroes, incluso hubo dos muertes. Vuelo hacer la pregunta: ¿quiénes se sobaban las manos con todo lo que estaba pasando?

Regresemos a las palabras tan mencionas en estos días: democracia, ¿cómo es posible que aquellas fuerzas políticas que no ganaron en las urnas (como es la democracia) hoy lideren dos poderes del estado? ¿Cómo es posible que aceptemos y celebremos un fallo del TC pero cuando falla en algo que no nos gusta o no nos parece, lo satanicemos? Libertad de expresión: “ella se ejerce cuando salimos a la calle a dar nuestra voz de protesta”, pero cuando hay una persona o medio que no esta a favor de lo que opina “la mayoría” prácticamente lo censuras…. ¡Esto es democracia! Todos estos dobles discursos son parte de lo relativo, de “lo que a mí me perece” “mi criterio”, y claro sumando a la libertad de expresión que gran sector de la prensa promociona… ¿sin ningún interés?

“No hay peor ciego que no quiere ver” esta batalla la comenzamos a perder hace unos 20 años aproximadamente donde fue tomado el sector educación, donde transcribieron nuestra historia; pero como estábamos en crecimiento y bonanza económica…. No importa…. Bueno ya pasaron 20 años y ahora a esa generación que no le enseñamos correctamente nuestra historia, que tener juicio crítico no es solo criticar lo que no le parece, donde las cosas no se consiguen solo por que quieres, sino por que todo tiene un esfuerzo y una razón de ser, donde las palabras tienen un significado y nos se acomodan al parecer de turno. Si generación del bicentenario orgullos estamos de ustedes por ser una generación que no tiene miedo, pero no olviden su historia, su memoria (que algunas se olvidan cuando les conviene), que el país que ahora disfrutan, donde hay cadenas de cafés, malls, cadenas internacionales, es producto de muchos peruanos hemos construido y seguimos construyendo todos… Bajo un modelo, bajo una ley de leyes que se llama Constitución.