PortadaJueves, 18 de febrero de 2021
La segunda ola (de vergüenza)

Todos aquellos funcionarios que han empezado a aparecer como vacunados deberán enfrentar procesos contra la justicia. Quienes no ocupaban un cargo público se han hecho acreedores de, por lo menos, el desprecio de la ciudadanía. Sin embargo, la cosa es mucho más grave de lo que hasta el momento sabemos porque ya el señor Fernando Carbone, líder de la comisión que investiga el asunto, ha dicho que hay otra lista y que más personas se han vacunado. Por otro lado, hoy en Perú21 una nota bastante reveladora expone como uno de los integrantes del Comando CoVid-19, Antonio Pratto, señala que el gobierno puso trabas para comprar cualquier otra vacuna, lo que empieza ya a oler a coima y cuchipanda. Y -finalmente- hoy podemos afirmar, de acuerdo con una fuente de credibilidad inobjetable, que fue el gobierno de Martín Vizcarra el que pidió a Sinopharm las dosis extras con las que armaría la que es hasta hoy su cuchipanda. Esto es gravísimo: el gobierno peruano habría pedido una coima -es lo que es en el sentido estricto- a uno de los laboratorios con los que negociaba la compra de los millones de vacunas que se necesitan para inmunizar a nuestra población. Hoy, para el bien de la verdad, queda todo registrado. Muy pronto sabremos quiénes son los que pagarán las consecuencias de esta segunda ola, la de los miserables.