OpiniónMiércoles, 7 de abril de 2021
Recobrando temores
Raúl Labarthe
Investigador y analista económico

El economista Pedro Francke ha mencionado, en su columna “Despejando temores” del semanario Hildebrandt en sus Trece, que es injustamente acusado de estatista por parte de campañas desde “la derecha y la Confiep”. Declara que no es cierto que promuevan ni el chavismo ni el estatismo; que su plan económico es prácticamente la encarnación de la ortodoxia económica ya que se basan en las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

¿Pero qué cosa realmente dice el reporte del FMI? Indica que para el 2021, si bien se espera que el crecimiento económico se recupere con fuerza, sin medidas adicionales no se prevé que la tasa de pobreza disminuya al mismo ritmo, manteniéndose cerca de los niveles del 2012 (27.2%).

Según ellos, hay ahorros suficientes, no buscan ni estatizaciones ni controles de precios, y reniegan del chavismo y de la ingeniería social marxista. Una maravilla. Antes que nada, quisiera mencionar que no busco hacer escarnio de ninguna fuerza política. Me alegra el interés del Sr. Francke de mostrar que su plan pertenece al terreno técnico de la discusión. Sería una excelente noticia ver que la izquierda de Verónika Mendoza fuese un ejemplo de modernidad. Sin embargo, aún quedan varios temas por corregir para convencernos (a los citados defensores de “la derecha y la Confiep”).

¿Pero qué cosa realmente dice el reporte del FMI? Indica que para el 2021, si bien se espera que el crecimiento económico se recupere con fuerza, sin medidas adicionales no se prevé que la tasa de pobreza disminuya al mismo ritmo, manteniéndose cerca de los niveles del 2012 (27.2%). Para reducir la pobreza en 6.4 puntos porcentuales, recomiendan el “bono universal” que consistiría en un solo pago entre 1,530 y 2,760 soles sólo para hogares: 1) pobres en zonas urbanas y rurales, 2) beneficiarios del Programa Juntos y Pensión 65, y 3) que no tengan trabajadores formales del sector público y privado o que ganen más de 3,000 soles. Por lo tanto, universal no es.

Sin embargo, el FMI no sólo recomienda esto. Esta es una medida para mitigar la pobreza sólo en el corto plazo. Se le olvidó mencionar que el FMI indica explícitamente que el Perú necesita recobrar la senda de crecimiento a través de reformas estructurales. ¿Y cuáles son estas? Recomienda: 1) Impulsar la productividad, 2) promover la protección social reduciendo incentivos a la informalidad y 3) mejorar la gobernanza (corrupción). En el primer pilar, indica que se debe mejorar la educación, la infraestructura, y (¡oh sorpresa!): dar facilidades para la reasignación laboral y la mejora del clima empresarial. Así es, el FMI promueve también la flexibilización laboral.

Esto es algo que el partido Juntos por el Perú (JPP) explícitamente ha rechazado en su plan de gobierno, siendo uno de sus ejes programáticos el “garantizar la estabilidad laboral”, que ha sido “socavada por las políticas neoliberales”. También el FMI indica que ellos esperaban que la nueva Ley de Promoción Agraria mantuviera la flexibilidad en los contratos laborales ya que “fue un ingrediente clave para el desarrollo del sector agroexportador”. ¿Qué piensa JPP sobre esta recomendación? ¿Será incluida también en su plan de gobierno? ¿O sólo se toma lo que implica más intervención?

Si bien el economista Francke no miente, omite la verdad en cuanto a las recomendaciones del FMI, y selecciona sólo aquellas que le son convenientes al pensamiento de su partido. Es verdad que se debe hacer política contracíclica en momentos de crisis especialmente si se tiene la espalda fiscal para realizarlo. Mitigar está bien, especialmente si el Estado te obliga a no trabajar, pero el partido de Verónika Mendoza falla en el largo plazo. Yo no me opongo a esta medida. Sin embargo, los pilares fundamentales en largo plazo son siempre los mismos: aumentar la productividad laboral es la única forma sostenible de incrementar los salarios y con ello reducir la pobreza.