PortadaJueves, 8 de abril de 2021
Una ley que carece de sentido

Ayer la señora Rosa María Palacios colocó un tuit expresando que ella tenía información privilegiada y que lamentaba mucho que no todos la puedan tener. Muy compungida terminaba sentenciando que había que estar muy tristes y esperar por un milagro. La señora Palacios tiene la costumbre -quizás la manía- de decir que ella sabe cosas que el resto no. Así, ha sido fiel defensora de corruptos presuntérrimos hasta quemar el último cartucho en casi todas sus cruzadas; sin embargo, hay algo de cierto en su comentario de ayer que nos parece que vale la pena rescatar: la ley que evita publicar encuestas a días de las elecciones carece de sentido. Es, sin duda, una resaca de algún autoritarismo pasado que los peruanos no hemos, en ninguna de nuestras legislaciones, desactivado. La ley es inútil en el fondo porque los ciudadanos ven lesionado su derecho a estar informados, mientras que solo algunos acceden a la información. Así, esta ley genera en un momento de suficiente incertidumbre el caldo de cultivo perfecto para que los chismes y la desinformación malintencionada alcancen su climax. Además, es una ley derogada ya por la tecnología, pues sí es perfectamente posible publicar encuestas en medios de otros países y basta que cualquier peruano se conecte a internet para alcanzar esta información (cuando la hay) y, por otro lado, algunos de los que -efectivamente- acceden a la información privilegiada a nivel nacional se les coloca en la posibilidad de distribuir la información a través de las redes sociales escapando a la norma con alguna fórmula que escape al supuesto de hecho de la misma. Los peruanos debemos empezar a matar nuestras moscas. Esta es una que nos incomoda y hace ya demasiado. El próximo congreso debería apuntar a eliminar este rezago de sinsentido con tufillo a amague previo para amañar las elecciones rápido.