OpiniónDomingo, 25 de abril de 2021
A 90 días de los 200 años
Arturo Delgado
Director del Centro de Innovación de Políticas Públicas

El próximo 28 de julio, dentro de escasísimos 90 días estaremos celebrando o conmemorando 200 años de vida republicana, la puesta en escena de tal evento depende hoy mas que nunca de la decisión que tomemos, también en poquísimo tiempo, en las ánforas.

Deberíamos estar celebrando, pero, más allá del ámbito electoral y todas sus discusiones y miradas, nuestro país está de luto. Lamentablemente un Poder Ejecutivo inactivo, negligente, soberbio y displicente nos han puesto en esa sensación, hoy en 18 meses de pandemia, días mas o menos, lo cierto es que las malas decisiones y la tozudez en mantenerlas de Presidentes de la República y Ministros de Estado nos mellan cualquier ánimo celebratorio.

La informalidad, números mas o menos, el 70% de nuestra economía es informal. Es decir, ese 30% de los peruanos que paga impuestos sostiene un estado que debe funcionar para el 100% de nuestros compatriotas.

Teniendo presente que la pandemia, si bien enorme y agresiva, acabará algún día, quedamos los peruanos con un escenario que montar por estos 200 años. Toca observar qué hemos hecho para variar lo negativo y acentuar lo positivo.

Son numerosos los hitos que marcan nuestra historia mas reciente y que diseñan nuestra sociedad con características que hay que conocer y reconocer para poder gobernar.

La delincuencia terrorista aún no ha desaparecido, una prueba oficial de ello aparece cada cierto tiempo en el diario oficial El Peruano con la emisión del Decreto Supremo que declara en emergencia la zona del VRAEM, y fácticamente con los asesinatos de inocentes por hordas enajenadas apoyadas por el narcotráfico. Esta emergencia, por cierto, va durando varios años. Este es un tema que toca analizar para tomar decisiones de fondo.

La reforma agraria, algunos candidatos a la presidencia de la república, durante la primera vuelta, proponían acudir a una segunda reforma agraria, lo cierto es que, en cifras oficiales del propio Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, el 70% de los productores agrarios se encuentra en nivel de subsistencia, es decir su trabajo y la ínfima inversión que pueden realizar les alcanza solo para sobrevivir, ciertamente en esta materia, hay mucho por estudiar y bastante por hacer.

La propiedad del suelo. El suelo urbano es escaso, durante los años 1960 hasta, quizás, los primeros años 1980 ocurrieron invasiones sociales sobre suelo urbano}, personas necesitadas de vivienda vieron ello como una solución. Hoy, es de conocimiento común, que tal situación dejó de ocurrir hace largos años, las invasiones que hace pocos días hemos visto en las noticias son promovidas por bandas que lucran en cada oportunidad, mientras tanto pueden encontrarse en los distritos centrales de las ciudades enormes espacios que densificar. Nuestras ciudades adolecen abyectamente de una planificación que las guíe hacia el desarrollo ¿Por qué optamos por la expansión? Hay mucho por hablar y varias cuestiones que decidir.

La informalidad, números mas o menos, el 70% de nuestra economía es informal. Es decir, ese 30% de los peruanos que paga impuestos sostiene un estado que debe funcionar para el 100% de nuestros compatriotas. Ciertamente esta situación es anti técnica y para los economistas mas tradicionales dirán que insostenible, sin embargo, esa cifra nos acompaña largos años y los sucesivos gobiernos no han podido lograr que se opte por una ruta de orden. Debemos acusar que esa enorme informalidad tiene pocas ventajas, pero las que tiene son muy sustanciales, la informalidad es, sobretodo, resiliente y en las épocas mas negras nos ha sostenido con esa enorme capacidad de trabajo que tiene el emprendedor peruano.

Podemos seguir con nuestro patrimonio cultural, nuestro enorme patrimonio natural, la administración de justicia, la comunicación entre los peruanos, la descentralización…

La lista temática es enorme, hemos señalado algunos puntos que deben ser materia de solución en el corto plazo si queremos llegar a los 250 años de vida republicana con un país alineado con la paz, la libertad y el desarrollo, solo quedan 30 años para ello.