PortadaDomingo, 25 de abril de 2021
Salud, economía y educación

En política seis semanas es mucho tiempo. Y es eso lo que falta para que Pedro Castillo y Keiko Fujimori definan el futuro del país. Si bien la temperatura sigue alta y la bulla generada por los resultados electorales empieza recién a asentarse es fundamental que en el tiempo que queda que los candidatos y sus equipos técnicos -así como la prensa- se enfoquen, más allá de crear falsas dicotomías y manipular al electorado con demagogia, en responder tres asuntos claves que han conjurado la que bien podría ser la peor crisis de nuestra Historia republicana (quizás solo comparable con los años de la reconstrucción posterior a la guerra con Chile): i) ¿Cómo planean contener la pandemia y vacunar a la población completa en el menor tiempo posible?, ii) ¿Cómo reactivarán una economía que está languideciendo y que, en muchos sectores parece ya no ver la luz al final del túnel y iii) ¿Cómo se hará para que los niños vuelvan a clases cuánto antes? Este último punto es esencial, pues conversa directamente con los dos anteriores. En la medida en que los niños sigan educándose bajo esta ficción -eso es lo que es- de la educación remota, los padres no pueden dejar en gran medida los hogares y deben ocuparse de sus hijos. Y no todos los padres del Perú pueden trabajar desde sus casas pues los mercados e industrias que permiten esa facilidad son muy acotados y operan bajo una visión absolutamente limeñocéntrica del Perú. Dejemos por un momento los antis y las ideologías. Hoy en el Perú muere una persona cada tres minutos, hay 9 millones de desempleados y han aumentado, tanto la pobreza como la informalidad. Finalmente hay una generación de niños que va a haber visto su educación pública destruida por la huelga -paradójicamente- del señor Castillo en 2017 y ahora por el año y medio de clases virtuales que se reciben marginalmente.