EditorialViernes, 21 de mayo de 2021
¿Diálogo entre sordos?

Esta mañana, la candidata de Fuerza Popular -Keiko Fujimori- ha presentado a quienes serán los seis representantes de su alternativa política de cara al debate entre equipos técnicos que se sostendrá este 23 de mayo próximo. Los nombres que integran el equipo de Fujimori son, de cara al voto fujimorista, probablemente muy buenos; sin embargo, no sabemos hasta qué punto un debate en donde varios representantes que han desempeñado cargos públicos con solvencia en años recientes podrán escapar de la demagogia contraría y del que es la antítesis rótulo en el que Pedro Castillo se ha ubicado: el establishment.

Los debates, contrariamente a lo que se piensa con demasiada frecuencia, no los gana quien tiene la razón. La frase anterior implicaría que exista una razón objetiva (y eso ya es susceptible a movimientos de interpretación) y por otro lado “la razón” no es definida por un arbitro que no sea más que el público receptor. Así, un debate técnico en el que un equipo pueda mostrar solvencia y ortodoxia en el conocimiento y aplicación de políticas públicas no necesariamente se impondrá sobre otro que proponga cambios drásticos y medidas populistas. Máxime en un momento tan crítico en términos sanitarios y económicos.

La pandemia ha hecho que la pobreza aumente en 10 puntos porcentuales. El discurso inicial de los candidatos: una contra el comunismo y el otro contra el fujimorismo parece haber llegado a un punto muerto. Admitamos, eso sí, que fue un error pensar que esos discursos no funcionarían: ambos candidatos han crecido considerablemente a costa de ellos; no obstante, lo que definirá el rumbo de la elección que pronto enfrentaremos serán las propuestas que logren convencer a los indecisos. Y difícilmente esas propuestas se lograrán presentar en el debate técnico que veremos este domingo. Ahora bien: la apuesta está hecha y el debate se dará de todos modos. Se podrían tomar algunas notas:

Sería fundamental que los equipos técnicos (ambos) se alejen, paradójicamente, del lenguaje técnico y que ayuden a los peruanos a tener pinceladas más claras de cómo es que sería el próximo lustro en el país si es que uno u otro se alza con la victoria. Mientras más gráficas en este sentido sean las explicaciones, mayores serán las posibilidades de cada candidato de capitalizar el momento y a través de sus equipos darle a quienes aún no consiguen los insumos necesarios para tomar una decisión los elementos de convicción que son ahora urgentes.