OpiniónMiércoles, 9 de junio de 2021
No cantemos derrota
Raúl Labarthe
Investigador y analista económico

Al momento se siguen contando los votos de una elección sumamente ajustada. El país sigue expectante respecto a los resultados de una elección que significa, sin ninguna duda, una disyuntiva endemoniada entre dos alternativas con resultados radicalmente distintos. Por un lado, tenemos al vizcarrismo reciclado aliado con el comunismo, y por el otro tenemos a todos los partidos políticos democráticos unidos a favor de una candidata. Una candidata que “los dignos” se dedicaron a hacer papilla sin misericordia por 10 años. ¿Cómo vamos?

Al cierre de esta columna, las actas procesadas están al 99.141%, donde Pedro Castillo (PC) va delante de Keiko Fujimori (KF) por 92,300 votos. Con el procesamiento de las 195 actas que quedan en el país, esta cifra podría llegar hasta 120 mil votos a favor de PC. Quedan aún pendientes de procesar 548 actas en el extranjero. Habiendo procesado en el extranjero 2,818 actas con 241,464 votos válidos emitidos, eso nos da un promedio de votos válidos por acta de 86 votos. Por ello sólo serían 296 mil votos en el extranjero. Con la proporción en el exterior vista hasta ahora, nos da a favor de KF sólo 15,246 votos adicionales. Al 100% de procesamiento de actas tendríamos 105 mil a favor de PC.

Pero hay más. De acuerdo con Micky Torres de Fuerza Popular, existen un equivalente a 50 mil votos netos a favor de KF en lo que se refiere a votos impugnados. También en cuanto a actas observadas habría 100 mil votos netos a favor de la candidata naranja. Esto podría voltear el marcador a favor de Keiko Fujimori. Por eso es tan importante el logro de la sociedad civil y de los partidos democráticos de obligar a Jorge Salas Arenas a transmitir en vivo el procesamiento de estas actas y votos observados e impugnados. Todos tenemos que pelear estos votos para exigir transparencia en el proceso.

No es teoría de la conspiración ni “terruqueo”. Es muy relevante que se garantice que Salas Arenas cumpla con su deber en el procesamiento de estas actas que definirán una de las elecciones más difíciles de nuestra historia.

¿Por qué hemos llegado a este punto? Porque claramente Vladimir Cerrón y su partido mafioso han planificado muy bien las observaciones de estas actas en sitios estratégicos de Lima y regiones con alta votación de Fuerza Popular. Además, saben que el presidente del actual Jurado Nacional de Elecciones (JNE) está de su lado. El JNE tiene normalmente 5 miembros de acuerdo con el artículo 10 de su ley orgánica. Pero actualmente sólo existen 4 miembros debido a que el representante nombrado por el Colegio de Abogados de Lima no ha sido elegido por problemas al interior de este. El artículo 24 de su ley orgánica define que quorum mínimo es 4 y que, en caso de empate, el presidente tiene el voto dirimente. ¿Quién es el presidente? Salas Arena.

Por esta razón es que ha existido presión para exigir imparcialidad por su parte. No es teoría de la conspiración ni “terruqueo”. Es muy relevante que se garantice que Salas Arenas cumpla con su deber en el procesamiento de estas actas que definirán una de las elecciones más difíciles de nuestra historia. Esperamos que este conteo se transmita en todos los canales de señal abierta para que así todo el Perú pueda cotejar la legitimidad de este proceso y evitar la violencia posible en las calles; algo para lo que la izquierda está siempre lista de estimular. No lo permitamos.

En esta elección, donde nos ha acompañado el vértigo de un abismo oscuro durante todo su desarrollo, no podemos desistir. La democracia está sin duda mellada, ultrajada y al pie del despeñadero. De nosotros depende. ¿Quién conspiró para llevarnos a esta situación? Ya lo vengo narrando en mis columnas. Del lugar donde sacaron a cada aprista y a cada fujimorista de las instituciones hoy lo reemplaza un caviar que considera que el terrorismo fue un “conflicto armado interno”. Bendito “progresismo” y “lucha contra la corrupción” que te vendieron pulpín. Ahora pues.