OpiniónDomingo, 11 de julio de 2021
Polarización e Intolerancia Creciente
Juan Sheput
Analista Político

Nadie en su sano juicio puede creer que acciones como la amenaza a Willax Televisión o al periodista Beto Ortiz, constituyan medidas aceptables en una democracia que se respete. La intolerancia manifestada con estas amenazas por personas allegadas al candidato Pedro Castillo, así como el silencio cómplice de este, nos hacen dudar sobre la calidad de la democracia en el caso el representante de Perú Libre llegue al poder. No se puede tolerar amenazas de esta índole, menos aún en una situación de incertidumbre como la que venimos atravesando.

Igualmente es inaceptable que el Ministerio Público inicie una investigación contra aquellos parlamentarios que, según los artículos 93 y 201, es decir en el uso pleno de sus funciones y atribuciones procedan a elegir a los miembros de un Tribunal Constitucional cuyos miembros han vencido su mandato hace por lo menos dos años, y que deberían ser renovados en un número de seis sobre un total de siete miembros. Es inaceptable porque esta investigación, avalando el comportamiento de una jueza supernumeraria, destruiría el equilibrio de poderes, fundamental en una democracia, pero peor aún convertiría en inútil al Parlamento pues el precedente nefasto que se generaría ocasionaría que en el futuro una medida cautelar, emitida desde cualquier juzgado pertinente, paralizaría las funciones del Congreso de la República. Eso simplemente es inadmisible. Sería la liquidación del parlamento.

Pero hay otras situaciones lamentables que se van a generar. Entre ellas que todo lo mencionado en nada ayuda a superar el clima de polarización e incertidumbre que reina en el país. Las tensiones se van a agudizar, con nuevos actores y también con una prepotencia anticipada por parte de los militantes de Perú Libre que permite establecer cual sería la línea de acción de Pedro Castillo de llegar este, finalmente, al poder. Considero que acciones como esta más bien debilitan la posición del candidato Castillo pues, en lugar de poner las pautas para disminuir la polarización, las incrementa lo cual sin ninguna duda socavará su línea de legitimidad y por supuesto esto afectará la gobernabilidad.

Y si a ello le agregamos las recientes declaraciones de Mario Vargas llosa, referentes a la participación del gobierno en el desenlace electoral a favor de Pedro Castillo, pues no dudemos que hay mucho tiempo por delante para seguir en el actual nivel de polarización y caos institucional. Nuestro Nobel ha sido contundente. Como se debe ser en los tiempos actuales.