OpiniónMiércoles, 21 de julio de 2021
¡A hacer política señores!
Raúl Labarthe
Investigador y analista económico

Lejos de decepcionarnos y abatirnos con el resultado, la derecha tiene que aprender a hacer política. Si bien, desde mi punto de vista, existieron irregularidades serias en el proceso y esto se debe seguir investigando, la victoria de Pedro Castillo tiene que servir para que de una vez por todas las fuerzas democráticas que no quieren un proyecto socialista en el Perú se organicen de manera permanente en la defensa del país que anhelan. ¿O acaso creen que la izquierda marxista-leninista no perdió antes muchas veces la batalla electoral para llegar a donde está ahora? Por eso para mí el gran problema de fondo de la crisis política que vive actualmente el Perú consiste en la destrucción de la arquitectura institucional de partidos que sostenía nuestra república y que impedía las candidaturas improvisadas.

Algunos han pretendido llamar o al no reconocimiento de los resultados o inclusive a aclamar un golpe de estado. En el primer caso, entiendo el acto simbólico que significa e implica cerrar filas en la posición de existió un fraude y por lo tanto el actual presidente sería ilegal e ilegítimo. Sin dudas, que Dina Boluarte haya postulado irregularmente -lo que habría inhabilitado la plancha- muestra el doble rasero que han tenido las autoridades electorales en evaluar a los distintos partidos. Sin embargo, no olvidemos que al Partido Aprista lo sacaron injustamente, lo que conllevó a la pérdida de su inscripción; y hoy, a pesar de haber sido fervientes opositores de Castillo, están reconociendo el resultado. Tampoco han aclamado por la intervención militar, porque es evidente a estas alturas, que lo único que se produciría es una guerra civil y la pérdida de la democracia que, se supone, la derecha estaba defendiendo.

Y es que en todo frente de acción política siempre existirá una multiplicidad de actores distintos. Los más radicales se confunden con los moderados y esto puede hacer que luego de consumada la acción estos bandos terminen peleándose. Hoy más que nunca la derecha democrática tiene que organizarse políticamente para enfrentar a la Asamblea Constituyente que podría convocar el gobierno de Pedro Castillo. Si este se modera, apoyarlo. Es lo que nos queda si es que se supone que la causa era la libertad y la democracia. Aprendamos a conceder y a negociar. Si creían que esto se trataba de proyectos personalistas y caudillistas donde pelean los hijos de la luz contra los de la oscuridad, pues no. Hoy tenemos uno conflicto como república. Pero los conflictos se resuelven con consensos. Y debemos usar todos los mecanismos institucionales que tengamos para que este consenso esté lo más lejos posible a un proyecto marxista-leninista.