OpiniónViernes, 23 de julio de 2021
El favor que le hicieron a Cuba
Hans Rothgiesser
Economista y periodista

Durante la campaña algunos sugerían que Perú debía seguir el ejemplo de Bolivia, que ya es una locura si uno revisa las cifras. ¿Por qué nosotros, que en 2019 teníamos una tasa de incidencia de pobreza de 20 %, tendríamos que imitar a Bolivia, que tiene una de 37 %? ¿Por la tan añorada soberanía e independencia de los poderes internacionales? Tampoco tendría sentido, si consideramos que en el 2020 nosotros tuvimos un superávit comercial de US$2,489 miles de millones, mientras que Bolivia tuvo un déficit comercial de US$2,643 miles de millones. O sea, ellos dependen más del exterior para su consumo, que nosotros, que le estamos sacando provecho. Pero está bien, Bolivia mantiene una imagen de país que ha estado mejorando los últimos años y entiendo que haya algunos que sean engañados.

Más difícil de entender es que haya peruanos que quieran que Perú imite a Venezuela. No solo tenemos el valioso testimonio de los millones de venezolanos que han emigrado al Perú en grandes cantidades y que nos pueden contar de primera mano que el mito de la Venezuela democrática y maravillosa es puro cuento. Súmenle a eso la data con la que contamos, como que el déficit comercial en el 2014 de Venezuela es aún peor que el de Bolivia: US$70,922 miles de millones. Y que en el 2020 se estima que el 65 % de su población estaba en situación de pobreza. Ni qué decir que políticamente es indefendible. Según Transparencia Internacional, Venezuela ocupa el puesto 176 de 180 países en su índice de percepción de la corrupción. Es decir, es uno de los países más corruptos del mundo. ¿Eso quieren que imitemos? Me cuesta un poco más entender eso.

La pataleta contra el bloqueo comercial de Estados Unidos a Cuba en realidad nos hace un favor. Aquí en el Perú el candidato Castillo insistió en que prohibiría importaciones, porque el Perú debe ser soberano y no depender de productos traídos de otros países.

Pero querer seguir a Cuba ya linda con la locura que solo se puede explicar por un fuerte sesgo ideológico. En el Perú no tenemos tantos cubanos que huyen de su régimen fallido, pero hay los suficientes como para que nos informemos de cómo es la vida realmente en la isla, más allá de la ilusión que nos han querido vender algunos políticos. Por encima de eso, tenemos la data. Hay poca confiable, porque Cuba, como buena dictadura que es, maquilla y esconde estadísticas. No obstante, hay la suficiente.

Hoy sabemos que las protestas se iniciaron en la provincia de Matanzas, en donde se dio un incremento de casos de Covid-19 que se salió totalmente de control. Curioso, si consideramos que otra ilusión que nos quieren vender es que en Cuba la medicina y la salud son envidiables. Pues bien, la situación en Matanzas empeoró, porque no había medicamentos ni alimentos y las autoridades abandonaron sus puestos alegando que ya no se podía hacer nada al respecto. Es decir, abandonaron a su población. Bonito ideal socialista el que quieren que imitemos. Ante esto, celebridades internacionales iniciaron una recolección de dinero, medicinas, y otros; para ayudar a quienes el Estado cubano había abandonado. No obstante, dicho gobierno se negó a establecer el corredor humanitario solicitado y calificó todo como una gran campaña de desprestigio. Una vez más, ideología que mata. La demora en la llegada de estas donaciones costó vidas, algo que parece estar en un segundo plano.

La pataleta contra el bloqueo comercial de Estados Unidos a Cuba en realidad nos hace un favor. Aquí en el Perú el candidato Castillo insistió en que prohibiría importaciones, porque el Perú debe ser soberano y no depender de productos traídos de otros países. Pues bien, en la ilusión creada por la izquierda peruana sobre Cuba eso mismo es lo que ya está sucediendo allá, cortesía de Estados Unidos. Cuba no podría importar nada de ninguna parte y eso explicaría la pobreza, la miseria, el hambre, etc. No obstante, ¿no es eso mismo lo que Castillo ha propuesto para el Perú? ¿Qué no importe nada? En Cuba habría sido por el bloqueo norteamericano. En el Perú sería por el populismo de Castillo. El resultado sería el mismo para nosotros: más pobreza, más miseria y más hambre.

Por supuesto que este argumento solo funciona en el mundo imaginario que la izquierda ha pintado sobre Cuba. En el mundo real, Cuba sí comercia con otros países. Los cinco primeros países con los que Cuba más comercia son Venezuela, China, España, Canadá y México. Los dos primeros pueden ser acusados de hacerlo por ser también supuestamente socialistas. Los otros tres no. De hecho, esos tres mantienen también un sano intercambio comercial con Estados Unidos, así que tampoco es cierto que el bloqueo implica sanciones para países que comercian con Cuba.