EditorialMiércoles, 8 de septiembre de 2021
Sendero Luminoso está en Palacio

Con esta afirmación categórica iniciamos el editorial, llamando a la reflexión de los peruanos respecto a la gravedad de lo que nuestra república vive en la actualidad. La realidad debe decirse cuando toca, y no cuando es demasiado tarde y no afecta ya decirlo; como lo hemos durante el último año y medio que venimos publicando, marcando posición en cada momento clave de la coyuntura nacional. El profesor Pedro Castillo -al no pedir la renuncia del senderista Iber Maraví- está endosando políticamente a su ministro, lo que demuestra como mínimo condescendencia y complicidad con el sanguinario grupo terrorista Sendero Luminoso. Los vínculos de sus ministros ponen al ‘amauta’ en los ojos de todo el país, mostrando que lejos de ser ‘poco avispado’ como muchos creen, lo que viene haciendo es una clara estrategia para cooptar el Ejecutivo y seguir la agenda de su grupo subversivo.

Mañana en el pleno, Maraví responderá ante el país los cuestionamientos que pesan sobre él por los atestados policiales de 1980 y 1981, en donde aparece como autor de actividades terroristas junto a Edith Lagos y a su suegro Hildebrando Pérez, llamado también el monstruo de Lucanamarca donde murieron 69 campesinos ayacuchanos, y es uno de los crímenes por el que Abimael Guzmán Reinoso fue condenado a cadena perpetua. En el atestado de 1980, se asegura que Maraví repartía bombas molotov a los participantes del atentado y que él lideró para que se apedrearan las instalaciones de Electro Perú, con la misma estrategia que tuvo Sendero de la guerra de guerrillas atacando la infraestructura pública. ¿Por qué? Porque son senderistas, así de simple. Por si fuera poco, en otro atestado del 2004, el ministro subversivo admitió que era secretario general del Sute-Huamanga, bajo las órdenes del hoy prófugo y radical Robert Huaynalaya. Castillo mantiene a Maraví para así cumplir con su base política de profesores con la inscripción del Fenate Perú.

Eso nos lleva al segundo insulto que ha permitido el presidente Castillo, que es la asistencia ayer a Palacio de Gobierno de César Tito Rojas, fundador de Movadef -es decir de Sendero Luminoso-, quien acudió ayer por cerca de una hora a la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros, registrado a nombre de Guido Bellido, aunque él luego negara que se haya reunido con él. El dirigente en el 2011 ha firmado los planillones de Movadef pidiendo que se liberen a los terroristas como Abimael Guzmán Reynoso, por ser ‘presos políticos’. En 2013, fue denunciado por terrorismo al ser parte del Conare-Huancayo, ya que es una fachada del grupo terrorista. Por supuesto, no olvidemos que Pedro Castillo marchó con Rojas en el 2017 liderando al Movadef; por lo que, como siempre mantuvimos desde el presente diario, nunca se le ‘terruqueó’ a Castillo cuando se afirmaron sus estrechos vínculos con la organización subversiva.

La memoria de 70 mil peruanos asesinados por las huestes sangrientas del maoísmo subversivo no puede quedar impunemente pisoteada por un Congreso que no tiene los pantalones para enfrentar a su reto histórico. La evidencia es cada vez más clara, Sendero Luminoso gobierna el Perú. El premier Bellido, es también un filosenderista, quien calificó poéticamente a Edith Lagos, quien rendía homenaje al ‘presidente Gonzalo’ y que quiere retirar a la DEA del país como lo han hecho Venezuela y Bolivia para hacer del Perú un narcoestado. Es hora de alzar la voz, y pedir que el Parlamento haga sentir su peso censurando al ministro senderista. Por respeto a la memoria de todos los peruanos: pobres, ricos, cholos, mestizos, blancos, policías, maestros, alcaldes, políticos, sacerdotes y sindicalistas que murieron a manos de estos asesinos que hoy Pedro Castillo reivindica manteniendo a Maraví en el cargo.