PortadaViernes, 10 de septiembre de 2021
Insulta al que cuestione su trabajo

Piero Corvetto, jefe de la ONPE, hace unos días insultó a los ciudadanos que denunciaban que hubo un fraude electoral en las últimas elecciones, calificándolos de “despreciables”. Hoy Corvetto declaró que no se han presentado argumentos sólidos o pruebas de un presunto fraude electoral y que se efectuó una labor transparente de los organismos electorales en los comicios. ¿Pero no es esto un argumento de autoridad vacío? ¿Qué valor puede tener la opinión de quien es juez y parte en esta polémica? Los ciudadanos dudan, y la autoridad les responde que no existen pruebas y que su labor fue excelente. ¿Es eso rendir cuentas a la ciudadanía? La ONPE y el JNE en conjunto, deberían de ser los principales interesados en transparentar los padrones electorales para contrastar la duda de fondo respecto al proceso electoral; sin embargo, esto nunca les ha interesado, respondiendo que no existen pruebas escudándose en formalismos. Estos entes públicos no son meras secretarías de un ministerio, tienen un rol político, y si su trabajo es puesto en duda son ellos quienes tienen el deber de demostrar a la ciudadanía que han hecho bien su trabajo. La carga de la prueba no puede estar en la oposición, sino en ellos; insultar a los que dudan demuestra la actitud que tiene el estado con sus contribuyentes: te cobro a la fuerza, pero agradece si te atiendo bien.