OpiniónMiércoles, 15 de septiembre de 2021
Lamento Chotano
Vanya Thais
Periodista

El Señor Pedro Castillo ha hecho un viaje a su pueblo para cantar y compartir con sus paisanos, mientras en todo el Perú el clima está cada vez más tenso. La canasta básica sigue subiendo sus precios y las víctimas del terrorismo sanguinario no pueden confiar en sus instituciones para corroborar que el cadáver corresponde al peor genocida de la historia peruana.

El dólar sigue subiendo y el individuo Castillo sigue afianzando el discurso combativo, dando desafortunadas declaraciones como “ya nos han venido expropiando hace 200 años”. En paralelo, se cocina una segunda reforma agraria, se vocea el indulto a un asesino de policías, muere un niño y un adulto en el kilómetro 273 de la Panamericana Sur y se genera un paro de gente que quiere ver alguna acción del Estado que parece haberlos olvidado después de campaña.

Pero nuestro “presidente” sabe muy bien qué hacer cuando las papas queman: un viaje a Chota a comer cuy con yuca y tomarse una foto con el plato. Siempre preciso, siempre atinado. Claro, la actitud de recogimiento que se le ve en medio de un momento alegre es definitivamente símbolo de luto. Luto por lo que ya conocemos que punza su corazón. Y es preciso recordar, en una pequeñísima línea de tiempo, el verdadero vínculo de Castillo con Sendero Luminoso.

El Comité Nacional de Reorientación del Sutep (Conare-Sutep), se creó en el 2006 (aproximadamente) con la consigna de, valga la redundancia, reorientar o redireccionar el fin del magisterio al Pensamiento Gonzalo. Así, se ponía en marcha el plan del cabecilla, quien por cierto estaba muy satisfecho con “el trabajo que se ha venido haciendo al insertar cada vez más maestros a la guerra popular”. Pocos años después, se crearían los intentos fallidos de Partidos Políticos Senderistas: el Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef) en el 2009 y el Fudepp en el 2015.

Al no poder inscribirse como partidos políticos, se puso en marcha un plan más sofisticado que haría visible la “guerra popular” desde el magisterio, volviendo violentas las protestas y logrando difusión de estas acciones coordinadas a nivel nacional. En el 2017, un líder sindical se hace de la Presidencia del Comité de Lucha del Conare-Sutep: Pedro Castillo Terrones, el que además había protagonizado las huelgas del magisterio.

El 2017 estuvo lleno de manifestaciones violentas y daños materiales a espacios públicos en Puno, Huancayo, Apurímac, Huancavelica, Moquegua, Cusco, Junín, Ayacucho y Arequipa. Esto se estipula detalladamente en el Caso “Los Protestantes del Sur”, donde Castillo Terrones ya tiene un marcado protagonismo y toda una red de acción que tenía como dirigentes a César Tito Rojas y Zenón Pantoja Fernández. Sus vínculos con Sendero Luminoso ya eran evidentes y solo crecerían con el paso de los años.

Por eso es preciso entender que sus acciones no son casualidad, que Vladimir Cerrón o Guido Bellido, no tienen ni por asomo, la lealtad que el “presidente” tiene con el Conare-Sutep y por consiguiente, con Sendero Luminoso. No debemos jamás subestimar al enemigo, menos si tiene una formación comunista y violenta que puede terminar de destruir esta Patria.