OpiniónLunes, 11 de octubre de 2021
La ley de hierro de las oligarquías y la ‘humalización’ de Castillo
Mirko Vidal
Youtuber en “Amanecer Libertario”

En los últimos días hemos visto la asunción del nuevo gabinete de Pedro Castillo, uno con ciertos cambios que no serían menores, si los principales aliados de Vladimir Cerrón no estuvieran fuera, como lo son Guido bellido e Iber Maraví. Y siguiendo el hilo de los tweets de Cerrón, sumado a lo poco inteligente que es para expresar su rabia junto a las peleas internas de su partido en Twitter, no cabe duda de que ha habido una fractura. La ley de hierro de las oligarquías vuelve a hacer efecto y se cumple: que no puede haber dos cabezas mandando en una estructura partidaria en el poder, una de ellas siempre se impondrá y en este caso fue Castillo. Ahora Perú Libre está echando espuma por la boca, están sollozando al ver cómo un profesor como Castillo vuelve a hacerles vivir la pesadilla de ver a alguien de izquierda en el poder sin que este los pueda llevar al socialismo.

Sin duda, la ley de hierro de las oligarquías se cumple casi siempre, y es que esta ley nos dice que un partido político nunca puede ser democrático -en su composición ni en sus decisiones-, puesto que es imperante para que este funcione que las decisiones vengan en forma de pirámide: donde en la punta solo existirá una persona que centralice el poder. Esto no lo supo ver Cerrón -y tampoco parece que sea muy conocedor de la historia-, puesto que en todos los partidos socialistas el jerarca de turno siempre purgó a su círculo más cercano para evitar que lo saquen del poder. En este caso, Castillo prefirió aliarse con una izquierda más moderada, pero igual de radical para enviar un mensaje a Cerrón: no me voy a someter ante ti y el que manda soy yo. Como siempre advertí, esta diferencia es de forma, no de fondo: ambos quieren llevarnos al socialismo, pero cada uno quiere ser esa persona que nos lleve, y parece que Castillo al menos de momento se ha logrado imponer. Veremos qué pasa en el futuro.