OpiniónMartes, 12 de octubre de 2021
Goodbye Mr. Bellido
Jadir Villar
Analista Político

La elocuencia no comulga con el idioma y si bien Guido quiso reivindicar el quechua, es lamentable que su torpeza (por no hacer alusión a otros términos) haya envilecido a la lengua originaria. Fracasó, y con él, Perú Libre. Finalmente, de forma cuasi irónica, nos permitimos despedirlo en otra lengua, el inglés, esa que identifica al malvado imperialismo, el cuco de la izquierda.

Es la tarde del seis de octubre del 2021, Pedro vuelve a negar a Vladimir Cerrón, lo traiciona. Perú Libre observa pávidamente el mensaje a la nación del presidente Castillo, donde anuncia que “Puka” ya no va más. Por la noche, un manto de progresismo envuelve el gabinete ministerial. De “b” a “v”, de hombre a mujer, de radical a caviar, de Bellido a Vásquez.

Cerronismo es patanería, improvisación y autoengaño. El partido nunca fue, nunca ha sido y ojalá nunca sea. Vladimir observa triste cómo el poder se le hace ajeno, pero lejos de condenar sus propios errores, pecha a través de su hermano.

Después de Nájar, Bellido era el caballito ganador de los perúlibristas, la representación del peruano sin méritos que ostenta una posición sobre la cual alega una pertenencia histórica. Así tenemos en los ministerios a personas que solo alzaron el puño izquierdo y condenaron el revisionismo. Sobre sus perfiles profesionales, una representación de pieza floja que no engrana con los cargos asignados. En tal sentido, la fuerza motora de nuestro país dependía (y aún depende) de maniobras y de la experticia de verdaderos profesionales.

Bellido, quien ejerció la PCM y ahora es un descabezado, era la representación más burda del premierato en estos últimos quince años. Sin embargo, no hay que desmerecer sus alicaídos esfuerzos por consolidar su figura. Recordemos que, en la pampa de la quinua, fue anunciado con bombos y platillos este personaje que fusionó el quechua con su incapacidad y, en consecuencia, el producto fue un pusilánime, un tontuelo bilingüe.

Hoy que Bellido no está, hagamos mención honrosa a su inconcluso mérito sobre la renegociación del gas de Camisea, porque de lograrse, nadie le otorgará el crédito. Si bien solo fungió de courier en el proceso de la anunciada promesa de campaña, al menos entregar una carta fue noble de todos modos, pero doña Mendoza no lo dejó terminar.

Vientos de cojudignidad resoplan en la política, “Perú Libre” percibe el frio del desabrigo por parte de su ingenuidad. Francke respira, el camino es más llano. Al fin y al cabo, tal como sucedió con Pedro Pablo Kuczynski, la izquierda “amigable” cobra sus favores. Eventualmente, el oficialismo será opuesto a Castillo, tal como sucedió con Vizcarra. En ese entonces, la vacancia será nuevamente una opción. Un sutil golpe y el caviar será nuevamente un plato servido en la mesa, inaccesible para los que solo gozan de memoria y dignidad.