OpiniónMiércoles, 13 de octubre de 2021
Cerca a los 100 días
Gabriel Rey
Analista Político

Mientras muchos se concentran en la infértil discusión sobre indigenismo e hispanidad (esta solo beneficia al oficialismo porque permite resaltar más que nunca las diferencias entre ricos y pobres), veamos qué cosas ha conseguido hasta ahora el presidente Castillo en base a su plan de gobierno para los primeros 100 días:

  • Camas UCI: Ya nadie habla del COVID-19 pero Castillo prometió adquirir 1,000 camas UCI dentro de sus primeros 100 días. Culpaba de la precaria situación del sistema de salud al gobierno de Fujimori, la Constitución del 93 y al Congreso de mayoría fujimorista. ¿Cuántas de esas camas ya compró Castillo? ¿Qué medida se ha implementado para reconstruir el sistema sanitario?

  • “Casas Respira”: El plan de gobierno dentro de los primeros 100 días prometía establecer un centro de atención médica para aislamiento de pacientes que requiriesen oxígeno y tratamientos especiales en cada distrito o centro poblado. ¿Cuántas casas se han implementado al día de hoy?

  • Empresa privada: Castillo prometió fomentar el desarrollo de la empresa privada. Para el hoy presidente, los empresarios nacionales “que invierten en el Perú, pagan sus impuestos y respetan los derechos de los trabajadores y al medio ambiente” serían sus aliados. ¿Qué ha hecho hasta ahora por la empresa privada? Además de ser una promesa contradictoria con su interés por regular los supuestos monopolios y oligopolios (para lo cual sí, ha puesto a Julián Palacín como presidente del INDECOPI), lo único que ha conseguido hasta ahora es espantar a todo peruano que quisiera invertir en su país.

  • Gas para todos: Durante su campaña, Castillo prometió llevar gas a los hogares de millones de personas. Aparte de la inútil propuesta de renegociar el contrato de Camisea, ¿qué ha conseguido o de qué manera los intentos de Castillo van a favorecer a millones de peruanos?

  • Relanzamiento del empleo: Castillo afirmó que el aumento en inversión pública en construcción, saneamiento, sanidad, educación, entre otros, incrementaría el empleo y, así, se dinamizaría la economía. ¿Cuánto ha reducido el desempleo como consecuencia de las acciones de Castillo? Y, no, meter gente en la planilla del Estado no cuenta.

Así, podríamos seguir con cada uno de los puntos de su plan de gobierno -el original y el “moderado”- y descubrir que cada una de las promesas de Castillo era solo aire. Perú Libre viene haciendo lo que era evidente que haría: buscar el cambio de Constitución. Las fingidas peleas dentro del partido, la supuesta moderación con el cambio Bellido-Vásquez, el querer deslindar de la cercanía con el terrorismo (que han tenido Maraví, Béjar y Bellido), son solo bombas de humo. Sea por las buenas o por las malas, el cambio de Constitución es lo que van a buscar y es lo que se debe evitar. ¿Cómo? Vacándolo. Nada más supondrá una verdadera solución. ¿Se conseguirá antes de los 100 días?