OpiniónMiércoles, 13 de octubre de 2021
Nueva constitución (segunda parte)

La semana pasada revisamos las críticas que la gente opuesta al camino del desarrollo plantea contra la Constitución de 1993 (C93), basados en argumentos falaces o ignorancia. Es así que revisamos los artículos 9 y 11 vinculados a la salud, donde evidenciamos que los accesos a la salud ya están garantizados en igualdad de condiciones para los servicios privados y estatales.

Esta semana revisemos los artículos 17 y 61, relacionados a la educación y los monopolios. Los subrayados son míos:

Artículo 17.- Obligatoriedad de la educación inicial, primaria y secundaria La educación inicial, primaria y secundaria son obligatorias.

En las instituciones del Estado, la educación es gratuita. En las universidades públicas el Estado garantiza el derecho a educarse gratuitamente a los alumnos que mantengan un rendimiento satisfactorio y no cuenten con los recursos económicos necesarios para cubrir los costos de educación. Con el fin de garantizar la mayor pluralidad de la oferta educativa, y en favor de quienes no puedan sufragar su educación, la ley fija el modo de subvencionar la educación privada en cualquiera de sus modalidades, incluyendo la comunal y la cooperativa. El Estado promueve la creación de centros de educación donde la población los requiera. El Estado garantiza la erradicación del analfabetismo. Asimismo fomenta la educación bilingüe e intercultural, según las características de cada zona. Preserva las diversas manifestaciones culturales y lingüísticas del país. Promueve la integración nacional.

Como se lee, el Estado ya ofrece gratuidad de la enseñanza. La narrativa repetitiva en eslóganes de la izquierda sobre la privatización de la enseñanza desde no es más que propaganda orientada a un público desinformado o sin comprensión lectora.

Artículo 61.- Libre competencia.

El Estado facilita y vigila la libre competencia. Combate toda práctica que la limite y el abuso de posiciones dominantes o monopólicas. Ninguna ley ni concertación puede autorizar ni establecer monopolios. La prensa, la radio, la televisión y los demás medios de expresión y comunicación social; y, en general, las empresas, los bienes y servicios relacionados con la libertad de expresión y de comunicación, no pueden ser objeto de exclusividad, monopolio ni acaparamiento, directa ni indirectamente, por parte del Estado ni de particulares.

Los monopolios en el Perú están –al menos constitucionalmente- prohibidos. Sin embargo subsiste –basado en errores de concepto- entre muchos peruanos la idea que por ejemplo, Alicorp o alguna cadena de farmacias son un monopolio.

En resumen la C93 ya garantiza el acceso a la salud de manera universal, gratuita y equitativa a los peruanos. También garantiza el acceso a servicios educativos gratuitos por parte del Estado. Y finalmente, garantiza la libre competencia prohibiendo el ejercicio de monopolios. Si alguna de estas condiciones no se cumple, no es por un tema de redacción de la C93, sino por mal manejo del Estado por parte de los gobiernos de turno. Así, por ejemplo, para corregir los niveles de servicio en Salud no se necesita una nueva Constitución, sino una gestión correcta de los enormes recursos públicos con los que dispone el Estado todos los años. ¿Cuál es la propuesta del nuevo texto de la nueva Constitución de nuestros compatriotas de la izquierda radical?