OpiniónMiércoles, 13 de octubre de 2021
Un techo para mi Indecopi
Fabrizio Tejada
Administrador

Las embestidas del gobierno y Perú Libre hacia las instituciones democráticas y establecidas por la constitución empezaron desde el día 28 de julio, con las conmemoraciones más lúgubres que hayamos presenciado en años de la independencia del Perú, dando vistas de lo que serían los meses venideros. Y más allá de las diferencias que podamos tener ideológicamente, el ataque no viene solo del partido gobernante y sus secuaces senderistas, sino de la tecnocracia tibia que no sabe defender lo que cree que son sus ideales: la inversión privada como motor de crecimiento y el fortalecimiento institucional.

Su defensa es un mero cliché que tienen que decir en cada declaración, sin saber qué es y cómo defenderla, acaso por la nula educación política e histórica que tienen, esclavos de su “apartidarismo” y agnosticismo cultural. Y es que vemos a Kurt Burneo twitteando que el BCR debería vender spot dólares a 3.75 para disminuir el precio, como si ellos pudieran fijar el precio del mercado. Señor Burneo, como ex director de dicha institución debe saber que el BCR sólo suaviza tendencias y reduce la volatilidad en pos de la estabilidad monetaria, no forma el precio del sol con respecto al dólar. Si fuera así, mejor le sugiero una idea mejor: que coloque el precio a 1 sol = 1 dólar, para bajar el precio promedio de lo comerciado por el Banco y los ciudadanos entre sí. Pero él mismo sabe que dice ridiculeces y se deja guiar por sus ansias de un puesto en este gobierno, ya asaltado por la caviarada insulsa y mercenaria y usada hábilmente por Perú Libre para enquistarse en el poder.

Pero el premio a la institución más desahuciada de todas se la lleva el Indecopi, ahora teniendo de presidente a un abogado con nula experiencia en derecho de la competencia y propiedad intelectual. Darle la presidencia es la medida más precisa para darle anarquía a una institución que lucha contra la burocracia desde su interior y la defensa de los consumidores ante eventuales abusos de las empresas. Es atacar de la manera más eficaz la lucha por la eficiencia en los procedimientos administrativos de las autoridades regionales, que sin un órgano que pueda observar la razonabilidad y proporcionalidad de la normativa municipal y provincial, sólo queda que nuestros ciudadanos se ciñan a la arbitrariedad política de la corrupción, ahora además financiada con dinero público por medio de la publicidad estatal en provincias.

El proyecto de ley presentado por Adriana Tudela – acaso el mejor cuadro más derechista del Perú y del Congreso en estos momentos – dota de autonomía constitucional al Indecopi, quitándolo de la dependencia del Poder Ejecutivo y darle mayor transparencia en la gestión de sus recursos. La autonomía constitucional, además, significará que pueda desempeñarse en sus funciones de manera independiente e imparcial respecto de las partes involucradas: la ciudadanía, los empresarios y el Estado. Es imposible prescindir del Indecopi en el actual ordenamiento legal vigente. Defender este proyecto de ley es defender la precaria institucionalidad que tenemos, que nos salva de ser cooptada por Sendero Luminoso en su fase más políticamente activa de su historia.