OpiniónJueves, 14 de octubre de 2021
La cuestión del 12 de octubre y su significado
Alan Salinas
Politólogo

El 12 de octubre es una fecha que polariza a los latinoamericanos, dado que -por un lado- hay quienes radicalmente ven que ese día significó el día de una invasión hacia estas tierras. Por otro lado, hay quienes afirman que este día significó la entrada al progreso y al mundo occidental y todo lo que representa.

El tema en cuestión es muy complejo, dada la diversidad de miradas alrededor de la llegada de los españoles a este continente. Pero seamos realistas, el siglo XV y XVI significó para los imperios europeos el avance y descubrimiento de nuevos mundos para poder así tener recursos que sostengan las expediciones militares en tiempos de guerra y el mantenimiento de las coronas en tiempos de paz. El poder -desde tiempos de los romanos- siempre tiende a su expansión.

Así entendamos la llegada de los españoles, como algo inevitable. Se iba a dar de todas maneras. Sean ellos u otros reinos iban a llegar a estas tierras. Toda llegada implica de por sí aberraciones que son repudiables (léase violaciones, muertes, saqueos, entre otros). Pero entendamos también que -a partir de esa llegada a este continente- se ingresó por un proceso de sincretismo de nuestras culturas y de mestizaje que habría que valorarlo. Sino como entender el modernismo de Rubén Darío, lo real maravilloso de Gabriel García Márquez, la mágica forma de hilvanar palabras e historias de Borges o el “boom” de Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar que otorgaron al mundo un nuevo estilo y un aporte al idioma español.

Y no solo hablemos de la lengua. Como cuenta el cantautor uruguayo Jorge Drexler para TED sobre la identidad, el siglo de oro español -a través de Espinel- nos legó -en sus múltiples travesías hacia nuestras tierras- esa forma maravillosa que es la poesía en cuartetos que musicalizada derivan en las llamadas décimas. Desde México hasta la Patagonia, podemos observar que – con distintos nombres- constituye parte del alma de nuestras naciones. Exponentes máximos de ella: el español Joaquín Sabina y el uruguayo Drexler.

Si nos detenemos a pensar en perspectiva -y no por la mera ideología reactiva y divisionista- el sincretismo cultural y el mestizaje es el mayor legado que tenemos que el encuentro de esos dos mundos el 12 de octubre de 1492.