PortadaDomingo, 21 de noviembre de 2021
Del lado de la violencia

La premier Mirtha Vásquez comete el peor “error” desde que asumió el cargo hace tan sólo mes y medio, al “premiar” con un acuerdo a quienes hace tres semanas cometieron actos violentos y delictivos, que bordean el terrorismo, contra la empresa minera Apumayo en Ayacucho. En los días siguientes a la realización del atentado, Mirtha Vásquez ya había relativizado los delitos declarando que consideraba “justas” las demandas de las poblaciones de Parinacochas, Lucanas y Páucar del Sara Sara; además agregó que hacía un “mea culpa como Estado”.

El mea culpa llegó, el Estado pide perdón, pero pide perdón con la plata de otros; pasándole la cuenta a 4 minas que pretenden cerrar sin ningún tipo de aviso previo a las empresas involucradas. De hacerse efectivo el acuerdo, este sería abiertamente ilegal y violentaría (más) el estado de derecho, con el subsecuente deterioro de la seguridad jurídica que requiere la inversión privada en el país. La empresa Hochschild dueña de las minas Pallancata e Inmaculada -2 de las 4 que serían virtualmente expropiadas-, ha rechazado categóricamente que sus operaciones contaminen el medio ambiente. O Vásquez retira el acuerdo, o este escándalo escalará a niveles del expremier Bellido cuando señalara que expropiaría Camisea.

Esto es inaceptable; porque esta mentalidad es precisamente la de la izquierda “caviar” de los 80s, que mientras Sendero ponía coches-bomba, sostenían que, si bien rechazaban el uso de la violencia, esta era “entendible” por las condiciones de desigualdad. Y no; ninguna desigualdad social justifica la violencia.