OpiniónLunes, 22 de noviembre de 2021
Escohotado, defensor de todas las libertades
Bruno Schaaf
Analista político

Este fin de semana falleció Antonio Escohotado, uno de los grandes pensadores de las últimas décadas. Al igual que muchos de su generación, Escohotado abrazó el marxismo en su juventud; sin embargo, él sí analizó la historia y pasó de ser un empedernido comunista que creía que la propiedad privada era un robo y el comercio era un instrumento para robar, a un liberal convencido de las virtudes del comercio y la propiedad privada.

A pesar de haberse considerado un socialdemócrata liberal, Escohotado fue más liberal que muchos liberales. Defendió la libertad política y económica de los marxistas, pero también de los conservadores. “El liberal no puede ser conservador, a despecho de que apoye la propiedad privada como institución, porque apuesta por la autonomía individual y quiere consolidarla del modo más inequívoco y práctico posible, que es regulando los deberes hacia terceros”, sentenció en Los Enemigos del Comercio.

Escohotado, quien también fue un defensor acérrimo de la despenalización de las drogas, tampoco se acomodó con el progresismo hipócrita. Meses antes de morir declaró que tenía la esperanza de que “esta crisis nos ayude a que se pueda ser progresista sin ser miserable o tonto”. Como todo hombre racional, rechazó el abuso y, en consecuencia, la banalización del término “facho”, porque, según él, el fascismo había muerto en 1945 y lo que hay ahora son unos pocos “chalados”. En fin, como todos los grandes pensadores, Escohotado fue un hombre que se equivocó, aprendió y corrigió. Sus principales enseñanzas quedan en sus libros.

Por último, cambiando de tema, quiero expresar mi total repudio a la supuesta oposición en el Congreso. La congresista Chirinos ha hecho bien en acabar con la inacción y presentar la moción de vacancia. Resulta increíble la actitud cobarde de congresistas que dicen esperar el “momento perfecto” para vacar a Castillo. ¿Le van a pedir la mano o lo van a vacar? El daño institucional y económico que está causando este gobierno es enorme, y el Congreso no debe prolongar este sufrimiento. Hagan algo.