OpiniónMartes, 23 de noviembre de 2021
Opuestos a la oposición
Jadir Villar
Analista Político

El Congreso de la República esta definido como el órgano representativo de la nación y tiene como funciones principales la representación de la nación, la dación de leyes, la permanente fiscalización y control político, orientados al desarrollo económico, político y social del país, así como la eventual reforma de la Constitución y otras funciones especiales.[1]

Cuando hablamos de “control político”, es importante mencionar que este órgano está facultado para la realización de actos e investigaciones y la aprobación de acuerdos sobre la conducta política del gobierno. Asimismo, esto comprende los actos de la administración y de las autoridades del Estado.

Hace unos días, la congresista Patricia Chirinos, a viva voz y durante el pleno del Congreso de la Republica, alzó su voz de protesta contra el gobierno del presidente Pedro Castillo. Chirinos, impulsó una moción de vacancia sostenida en tres argumentos casi irrefutables: la designación de altos funcionarios vinculados al terrorismo, tráfico de influencias y la permisibilidad a la violencia contra la mujer. Asimismo, la parlamentaria de Avanza País citó a su padre: el exconstituyente Enrique Chirinos Soto, quien definía a la incapacidad moral como “la falta de cualidades morales esenciales para el ejercicio del cargo”.

Ha sido precisamente una mujer y una chalaca, la que ha asumido la enorme responsabilidad de hacerle frente al gobierno de Pedro Castillo pese a las represalias políticas que puedan suscitarse en su contra. Si bien Chirinos, arrastra un pasado político vinculado al extinto partido Chim Pum Callao, ello no la deslegitima a hacer uso de sus facultades como congresista bajo el amparo de lo normado por la Constitución.

Sin embargo, a diferencia de la parlamentaria de Avanza País, distintas bancadas, aunque anhelan lo mismo, rehúyen a la posibilidad de formar parte de esta primera moción de vacancia presentada. El pasado de las movilizaciones de noviembre los aterra y en aras de salvaguardar su vigencia en la política, transan con la incapacidad a pesar de lo lesiva que esta resulta para nuestra economía, nuestras instituciones y la democracia.

Es preciso hacer un mea culpa y reconocer que, salvo contadas excepciones, la vacancia fue mal empleada (no estamos hablando de Vizcarra). Empero hoy, los hechos configuran de manera parcial una incapacidad moral permanente. Lo descrito por la parlamentaria tiene nexo de causalidad con el accionar de Pedro Castillo. No obstante, el presidente y su gobierno del “lápiz”, pueden respirar tranquilos dado que enfrentan un congreso fragmentando, tímido y demasiado cauteloso.

En estos momentos, el control político forma parte de una mera descripción en la lista de funciones de un Poder Legislativo, cuyos parlamentarios, por irónico que suene, son «opuestos a la oposición».

[1] (2017). Recuperado el 23 de noviembre de 2021 del sitio web Congreso.gob.pe: https://www.congreso.gob.pe/funciones/