OpiniónMiércoles, 24 de noviembre de 2021
La punta del iceberg
Vanya Thais
Periodista

Me gustaría que todos vean a través de mis ojos, la situación actual. Algunos subestiman el poder de Sendero Luminoso, otros empoderaron tanto a Vladimir Cerrón, que siguen pensando que solo la organización criminal “Perú Libre” está tras el poder en el Perú. Parece que olvidan que mientras ustedes leen esta columna, camarada Vilma mueve a los miembros del Militarizado Partido Comunista del Perú, en apoyo estratégico al marxista leninista que habita palacio, para “erradicar, exterminar y eliminar a todo aquel que esté contra la industrialización de la hoja de coca”; que el equipo de Bermejo, mediante sus miles de órganos de fachada y también, descaradamente, en horario laboral, sigue buscando violar el Estado de Derecho pasando con firmas sobre el Congreso por una Nueva Constitución; que día a día el Estado está más y más copado por la izquierda radical, cobrando millones (y escondiéndolos en el baño) mientras el pueblo (ese que dice amar el incapaz de Castillo) sufre el alza de precios, pasa hambre y tiene que trabajar aún más de la cuenta (informalmente, claro está) para poder sostener a su familia.

En medio de este trágico panorama, aparece la figura de vacancia, para poder ponerle fin a esta constante incertidumbre que hace agonizar a la economía de nuestro país. En ese sentido, tenemos que empezar a prestar atención a los potenciales aliados a las fuerzas democráticas (Avanza País, Fuerza Popular y Renovación Popular) que bien podrían hacer que se logren los votos para poder largar al comunismo del poder (al menos por ahora): Acción Popular y Alianza para el Progreso.

Es evidente que, a estas alturas, no tenemos fe en ninguno de los dos partidos, pero tienen una diferencia sustancial: Acción Popular es un partido histórico, que tiene presencia a nivel nacional y cuyo máximo líder, Fernando Belaunde Terry, ya es parte de la historia del Perú por sus acciones en vida. Alianza para el Progreso ha contado con figuras liberales en las últimas elecciones, e incluso algunos conocidos políticos de gran prestigio, pero hay una realidad innegable: César Acuña es dueño del partido. Liderar un partido y poseer un partido, son dos cosas muy diferentes. En el caso del Sr. Acuña, él decide por el partido y casi todos sus integrantes se alinean a sus decisiones porque, claro, son sus subordinados (muchos seguimos preguntándonos cómo la Dra. Echaíz y el Gral. Chiabra siguen ahí).

Acción Popular optó por el camino de la renovación, hartos de que (con muy justa razón) la gente empiece a llamarlos “Traición Popular” por las (nefastas) decisiones que la bancada sigue tomando en el congreso. Era evidente que una bancada elegida bajo la candidatura presidencial de Yonhy Lescano, tendría tintes socialistas y fuera tibia a la hora de defender la democracia. Don Edmundo del Águila Morote, flamante secretario del partido de la lampa, hizo hincapié en el XXVI Congreso Ordinario (en el cual juramentó junto a su equipo nacional) en la disciplina que necesita el partido. Señaló que, de incumplirse y faltar a la defensa de la libertad y la democracia, se procedería a expulsar a los militantes que pretendan destruir el partido. Fue en este momento que la militancia presente gritó a viva voz “expulsión” refiriéndose a Mesías Guevara y Yonhy Lescano, que, por cierto, no asistieron a dicho congreso.

En consecuencia, es bastante sospechoso que el viernes 19, el aún presidente de Acción Popular, Mesías Guevara, convoque a un plenario virtual que terminó más allá de la 1:30 AM, donde cuestionó la legitimidad del proceso y llamó a votación para invalidar las elecciones internas. Cabe resaltar que había tres listas nacionales: la afín a Guevara, que perdió con gran desventaja; la del Sr. Julio Chávez, actual alcalde de San Martín de Porres y esposo de la Parlamentaria Andina, Leslie Lazo; y la del Sr. Edmundo del Águila Morote.

Lo que llama la atención es que el Sr. Chávez creía tener la elección ganada desde antes que se proclamaran los resultados: lo anunciaron como “flamante secretario general” en TV Perú (publicación que tuvieron que borrar) y posteriormente empezó su denuncia pública de “fraude”, secundada por Guevara y por Leslie Lazo, quien incluso se ha acercado al Jurado Nacional de Elecciones para avalar esta versión. El personero de la lista del actual secretario general, Mario Silva, ha hecho una petición formal de acceso a la información pública respecto de las reuniones presenciales o remotas de la parlamentaria andina mencionada y los congresistas Elvis Vergara, Raúl Carbajo e Ilich López.

¿Por qué todo esto es importante a nivel nacional? Pues porque el Sr. Carlos Jaico, recientemente designado secretario de Palacio no solo ha sido candidato por Alianza para el Progreso, sino también postuló justamente con Mesías Guevara, quien ahora busca invalidar las elecciones para evitar su expulsión del partido de la lampa. La pregunta es: ¿será Jaico el camino de Guevara para lograr que el Jurado Nacional de Elecciones falle a favor del supuesto fraude en Acción Popular? Ya conocemos el corte comunista de este ente, por lo que no sorprendería que lo haga, no solo favoreciendo a Guevara, sino evitando que los congresistas de la bancada de dicho partido reconsideren optar por la vacancia, en defensa de la libertad y la democracia, que es lo que esta nueva dirigencia ha propuesto promover. Veremos cómo se desarrollan los hechos.