OpiniónMiércoles, 24 de noviembre de 2021
Velarde y el sesgo confirmatorio en el Perú

Asumamos por un momento que los embates del gobierno de Pedro Castillo obedecen a su inexperiencia y falta de inteligencia. Es más, asumamos que debemos darle tiempo y apoyarlo porque está aprendiendo a gobernar. Después de todo, los dólares aún se compran y se venden libremente (aunque a precios sin precedentes en la historia republicana). No importa.

Por otro lado, veamos más buenas señales. El Banco Central de Reserva (BCR). Es un directorio casi "de lujo", dirigido por un capo de capos en las finanzas como Julio Velarde. Buenísimo para la estabilidad monetaria y poder contener el caos que nos traen los improvisados de Palacio.

Pues bien, todo apunta a que si no se vaca a Castillo serán 5 años turbulentos, caóticos y perdidos. Pero saldremos de ellos porque, bueno, el tipo es muy limitado y deberemos aprender a vivir con él pues fue "democráticamente elegido". Total, tenemos a Julio Velarde, la Constitución de 1993 y a todas nuestras ideas cómodas que nos confirman que estos años van a ser duros, pero no tan terribles. Finalmente, un "sindicalista básico" no puede hacer tanto daño así lo quisiera.

Todas las ideas anteriores cuadran muy bien. Hasta ahora. Intentemos hacer el ejercicio contrario. ¿Qué necesitaría una ideología perversa para enquistarse en el poder? ¿No sería estupendo generar una sensación de alivio -así sea marginal- mientras por ejemplo se toma el control de la policía y las FFAA? Es más, ¿no sería el "timing" perfecto ir quemando las reservas de un país para mantener artificialmente una inflación baja para, llegado el momento, botar al directorio del BCR, disparar así la inflación -culpando a la C93 obviamente- y ya con apoyo de las FFAA y policía perpetuar un poder siniestro?

El sesgo confirmatorio nos lleva a otorgarle menor probabilidad a eventos posibles que no "conversan" con los escenarios que favorecemos a partir de nuestras propias ideas. Si a esto le sumamos el costo emocional de estar subyugados a Sendero Luminoso -porque, vamos, es una exageración decirlo sabiendo que aún puedes comprar y vender cosas así sean con un precio inusitado- pues podemos estar caminando derecho al cadalso de la mano con nuestro verdugo pensando que todo va a estar bien.