OpiniónViernes, 14 de enero de 2022
La mayor derrota de Pedro castillo
Mirko Vidal
Youtuber en “Amanecer Libertario”

Es un placer escribir sobre lo que a mi juicio es la mayor derrota de Pedro Castillo, ya que ha sido ratificada la ley que obliga a que toda iniciativa de cambio constitucional deba ser aprobada por el Congreso. Y como el Congreso es mayoría opositora esto significa en la práctica que su sueño de cambiar la Constitución, y llevar al Perú hacia un sistema socialista donde el estado tenga una gran participación económica -o total-, ha sido arruinada. Por supuesto Pedro Castillo ya observó la ley, pero al no tener mayoría en el Tribunal Constitucional veo muy poco probable que la vayan a derogar por los puntos que voy a desarrollar a continuación.

Pedro Castillo, desde que llegó a la presidencia, su consigna fue clara como en todo líder populista y demagogo: cambiar la constitución y prometer no más pobres en un país rico. Esto, por supuesto, es imposible. El estado no genera riqueza, y querer enriquecer a la población a través de él es una quimera imposible que nunca ha sucedido a lo largo del mundo de manera sostenible en el tiempo. Como decía Bastiat, el estado es una ficción de la cual todo el mundo pretende vivir a costa de todo el mundo, algo que Pedro Castillo utilizó para llegar al poder, pero que ahora ese sueño es lejano.

Recomendaría, sobre todo a la gente de derecha, que es difícil que podamos ser un país tan pobre como Venezuela sin un cambio de Constitución. Esto no quita que nos vamos a empobrecer y que el país tendrá muchas dificultades, pero veo ahora más lejano que nunca que se colectivicen masivamente los medios de producción y que pasemos a una economía planificada. Veo subidas de impuestos, desconfianza en la inversión, y por supuesto mayor expansión del estado junto con a un aumento sostenido del gasto público. Pero el sueño socialista está muy lejos, o ha quedado extinto. Literalmente a Pedro castillo le toca, a la fuerza, llevarnos a un camino de pobreza de centro izquierda del cual tendremos que reponernos con otro gobierno.