OpiniónJueves, 10 de febrero de 2022
El caníbal de la PCM

Que Castillo haya designado a “Caníbal” Torres como premier no debería ser ninguna sorpresa, menos si tenemos como referencias bastante cercanas a Valer, Vásquez y Bellido ocupando el mismo despacho.

Ninguno de los que le antecedieron ha dado la talla para el puesto, ni siquiera la frentamplista Mirtha Vásquez, por más que la prensa caviar y los ingenuos -que se tragan el cuento de que una mujer al mando es una “conquista social”- intentaran venderla como si fuera Catalina la Grande.

El tipo del sombrero que tenemos de presidente no va a cambiar para bien, así le pongan asesores de imagen, oratoria o compresión lectora. Dejen el optimismo para cuando el Congreso cumpla con su deber y destituya a ese orate y toda su camarilla de sinvergüenzas y mediocres cuya única ambición personal es cobrar a fin de mes.

Y es inconcebible que, a esta altura del desastre, la gran prensa y los académicos desvaríen diciendo que Castillo se convertirá en un gobernante capaz si escoge como ministros a profesionales prestigiosos. La única explicación para que escriban o balbuceen semejantes delirios es porque confían que con ello se verán beneficiados con algún puesto inútil pero jugoso en la burocracia chotana.

A los peruanos nos gusta cambiar, patológicamente, mocos por babas; desde los tiempos de don Fernando VII y Simón Bolívar, pasando por Fujimori y Toledo, PPK y Vizcarra, y ahora este sindicalista analfabeto que tiene como propósito arruinarnos para luego vendernos una quimera.