OpiniónJueves, 12 de mayo de 2022
Ayer fue un buen día

Ayer miércoles 11 de mayo, fue un buen día para todos aquellos que defendemos las libertades y hemos sido críticos de este gobierno desde su concepción. El Congreso aprobó inhabilitar al ex presidente Martín Vizcarra por 5 años de funciones públicas y Zamir Villaverde, aliado de Pedro Castillo ha decidido cantar como gallo.

Desde que Castillo fue elegido, se barajó la idea de que los comicios electorales no habían sido enteramente transparentes y el fantasma del fraude comenzó a crecer en la población, una vez más. Hubo muchas incidencias que apuntaban a irregularidades improbables, pero no había la manera de aunar dichos hechos para poder decir a ciencia cierta que se trató de un plan elaborado para irrumpir en la democracia electoral.

Esta idea perdió fuerza con el tiempo y aquellos que apoyamos la idea fuimos tildados de locos desesperados y por qué no, de golpistas, como les gusta llamarnos a los de la orilla equivocada.

El día de ayer, Zamir Villaverde, otrora mejor amigo del presidente, ha anunciado que Pedro Castillo planificó el fraude electoral de la mano del JNE y que tiene pruebas fehacientes para demostrarlo. Cabe recordar que Villaverde se encuentra cumpliendo prisión preventiva por 24 meses y, cual rata acorralada, no le queda otra que decir la verdad para tratar de salvarse el pellejo.

Aun así, debemos ser cautos y esperar que Villaverde presente las evidencias necesarias. De lo contrario, la necesaria vacancia presidencial va a permanecer cercana y lejana, como un espejismo en el desierto. Pero si esto no califica como incapacidad moral, ¿qué clase de crimen sí lo haría?

Por supuesto que ya salieron todos los “ayayeros” de Castillo, tanto periodistas como líderes de opinión, a desprestigiar la palabra de Villaverde. La vanidad de los caviares es tan grande que son incapaces de asumir el error, así le cueste la vida al país. No se necesita un calzador para que les entre bien el sobrenombre “cojudignos”.

Por otro lado, El Lagarto, Martín Vizcarra, ha sido inhabilitado para ejercer cargo público por 5 años. Es un inicio, pero no es suficiente. El escándalo del “Vacunagate” es suficiente para encarcelarlo, no solo por la compra irregular de vacunas de mala calidad, sino por la cantidad de veces que se vacunó sin decírselo a la población. Y pensar que hubo peruanos que le cantaron happy birthday. Espero que, hoy, se arrepientan y avergüencen de tamaño error.