OpiniónLunes, 23 de mayo de 2022
A la recesión mundial con Castillo - ¡Dios nos salve!, por Bruno Schaaf
Bruno Schaaf
Analista político

Se avecina una recesión y –a diferencia de la Gran Recesión del 2008– esta vez China no es la locomotora de la recuperación, sino todo lo contrario. Según la Oficina Nacional de Estadísticas de China, en abril las ventas de retail cayeron un 11% y la producción industrial un 3%. Se trata del desplome económico más grave desde 2020 y el resultado de un encierro draconiano que ha paralizado al gigante asiático.

A pesar de los incentivos monetarios, la economía china deja en el olvido el objetivo del crecimiento del PBI del 5,5% en 2022 y se verá resignada a un mediocre crecimiento cercano al 2%, según Bloomberg. Es decir, por primera vez desde 1976, la economía china va a crecer menos que la economía norteamericana. Más allá de lo circunstancial, queda claro que las políticas de Xi Jinping están cerrando un ciclo de crecimiento económico acelerado de la economía china, cuando el ingreso per cápita chino todavía es un sexto del norteamericano. Estaban encaminados a tocar el cielo, pero la nostalgia marxista les gano.

En Estados Unidos, la situación económica tampoco es muchísimo mejor. La variación real del PBI norteamericano en el primer trimestre fue de -1,4%, la primera caída de la producción desde el inicio de la pandemia. Un trimestre negativo más y ya están técnicamente en recesión. El retiro de los estímulos monetarios –tardío, pero necesario– tampoco permite ser muy optimista respecto al futuro en el corto plazo. Como bien indica el ciclo económico austriaco, ahora viene la época de reventar las burbujas.

Siguiendo con las malas noticias, en Europa la Comisión Europea ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para el año en curso, pasando del 4,0% al 2,7%. Según estas previsiones, Alemania tendría el crecimiento más bajo de toda la Unión Europea (1,6%), por detrás de Estonia (1,0%) y, de lejos, el más bajo entre las economías principales. Ya en el primer trimestre la economía alemana creció sólo un 0,2% respecto al trimestre anterior y no sería de extrañar que el próximo trimestre fuera negativo. La incertidumbre energética tiene a la economía alemana totalmente paralizada. Se calcula que si realmente se llega al embargo del gas ruso, el PBI alemán se cae en 12% anual. ¡Una tragedia!

En fin, el mundo entra a un periodo turbulento y el Perú está en las peores manos para enfrentar este desafío. Un país de inertes que no reaccionan ante la arrogancia e ignorancia de sus autoridades es un país condenado al hambre y a la miseria. Con Castillo en el poder, la pasamos mal cuando el viento estuvo a nuestro favor, la pasaremos peor con el viento en contra. ¡Prepárense!