OpiniónMartes, 24 de mayo de 2022
Dejando de lado a los populistas, por Percy Urteaga
Percy Urteaga
Analista político

Hace unos días, el presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, durante la décimo segunda sesión del Consejo de Ministros Descentralizado en Huánuco, dijo que “en el Perú ahora existen, dos realidades, una mediática (…) y otra realidad auténtica”, la cual señaló que era aquella que se llevaba a cabo en dichas sesiones con parte de la ciudadanía, en la que “se escuchaban todos”, y en la que la “sociedad participa mediante sus representantes en el debate y en la toma de decisiones para solucionar los problemas más urgentes”. Añadió que dichos problemas no son actuales, sino que son de hace doscientos años de vida republicana, en donde “se abandonó” la infraestructura, la educación, la salud, la agricultura y “todas las otras actividades”.

Asimismo, el señor Torres agregó que, salvo algunas actividades, como la minería, no se abandonaron, con el fin de enriquecer solo a unos cuantos. En ese sentido, manifestó que es verdad que la actividad minera es la actividad que genera la mayor cantidad de recursos, pero que, a pesar de eso, no ha beneficiado a los más pobres, poniendo como ejemplo a los ciudadanos que viven cerca a las explotaciones mineras.

Es verdad que, a pesar de que el Perú es un país con muchos recursos mineros, de los cuales se puede sacar buen provecho para generar prosperidad, no se ha logrado aún generar los beneficios necesarios para muchos ciudadanos que viven en zonas rurales alejadas de las ciudades o en comunidades campesinas, quienes todavía se encuentran en condiciones precarias, sin acceso a servicios públicos de calidad.

Sin embargo, dicha situación es generada principalmente por la ineficiencia del Estado, el cual ha sido dirigido en muchos casos, por políticos corruptos e ineptos que solo han buscado satisfacer sus intereses particulares, en perjuicio de la población. Diferente sería si, por ejemplo, los gobernadores regionales utilizan bien el canon minero que reciben, y financian eficientemente proyectos públicos que cubran las necesidades de la población.

Es preciso que se dejen de lado los discursos populistas que buscan responsables en el pasado, y pensemos conscientemente en la situación actual en la que nos encontramos como país, y que, a partir de ello, tomemos buenas decisiones, eligiendo bien a nuestras autoridades. Estamos ante una situación crítica con el gobierno central, aminoremos tal circunstancia y elijamos bien a nuestras autoridades regionales y municipales. Escuchemos bien sus propuestas y optemos por las que se alinean con los intereses comunes de la población. Estamos ante un escenario político en el cual el gobierno nacional ha puesto en riesgo nuestra estabilidad política y nuestro Estado de Derecho; siendo así, es la oportunidad para contrarrestar dicha crisis y elijamos autoridades subnacionales que estén alejados del malsano populismo.