OpiniónMartes, 31 de mayo de 2022
¿Oportunidad o riesgo?, por Percy Urteaga
Percy Urteaga
Analista político

El último domingo 29 de mayo, se publicaron los resultados de la encuesta que llevó a cabo el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), siendo lo más resaltante los resultados referidos a la convocatoria de una asamblea constituyente, en donde el 49% estaría en desacuerdo con dicha iniciativa, y el 47% a favor. Esto para muchos ha sido considerado como prácticamente un empate, y más allá de la confiabilidad que se le tenga a la encuestadora, ha llamado la atención de políticos y analistas.

Para muchos de los ciudadanos la celebración de una asamblea constituyente no es una prioridad. Esto se ha evidenciado en la encuesta publicada por Ipsos en el mes de abril, en la cual se tuvo como resultados que solo el 7% de los encuestados ve prioritario el impulso de una asamblea constituyente. Sin embargo, ello no significa que, por no ser una prioridad en la actualidad, sea un asunto que no interese a la población, la cual, podría estar de acuerdo con la instalación de una asamblea constituyente en otro momento o cuando otros asuntos de mayor importancia, como por ejemplo la lucha contra la delincuencia o contra la corrupción, sean resueltos.Es decir, habría muchos ciudadanos que no descartarían apoyar una asamblea constituyente.

Ahora bien, ¿esto sería un riesgo para nuestra democracia?

En esta columna en varias ocasiones he dado mi punto de vista respecto al tema de la asamblea constituyente, considerando que sería muy riesgoso que ésta se lleve a cabo, ya que podría vulnerar la institucionalidad democrática y las libertades de los ciudadanos al ser un mecanismo que no tendría límites y que podría buscar la perpetuación del poder. Por otro lado, coincido con ese 49% de los encuestados por IEP, en que deberían hacerse algunas modificaciones parciales a la actual Norma Fundamental.

Del mismo modo, muchos pensarán que los resultados presentados en la encuesta que estamos mencionando podrían verse como un riesgo y que la propuesta en contra de una asamblea constituyente no se tiene garantizada, y que ello podría generar inestabilidad tanto política, como social y económica, ocasionando perjuicio en la ciudadanía.

Es válido y comprensible que parte de la población tenga cierta preocupación y piense que aún no nos hemos librado de la posibilidad de que se lleve a cabo una asamblea constituyente. Sin embargo, teniendo en cuenta las circunstancias, esto se debería tomar como una oportunidad. Una gran oportunidad. ¿Cómo así? La encuesta de IEP también nos muestra qué zonas son las que aprueban y desaprueban la convocatoria a una asamblea constituyente, siendo, por ejemplo, que en Lima y en las zonas urbanas se rechaza tal mecanismo, y que en la zona rural es donde tiene mayor apoyo. Por otro lado, de acuerdo a la encuesta, solo el 4% de los encuestados afirma haber leído completamente la Constitución, un 53% haber leído solo algunos artículos y un 42% no haber leído ningún artículo.

Siendo así es que queda en los ciudadanos verdaderamente preocupados por la institucionalidad democrática de nuestro país tomar en cuenta tales datos y actuar. En ese sentido, se deberían buscar espacios entre la ciudadanía de las zonas rurales y de las macrozonas en donde hay mayor apoyo para la instalación de una asamblea constituyente, a fin de intercambiar ideas, y a través de éstas, convencer de que dicho mecanismo no sería el más idóneo para resolver los problemas que nos aquejan como sociedad. Asimismo, debe llamarnos a la reflexión de que existe un gran número de encuestados que no ha leído bien la Constitución, lo que se podría traducir en que gran parte de la población no conoce cómo está organizado el Estado, ni cuáles son sus derechos fundamentales. Ello debería cambiar, para que así, evitemos muchos problemas generados por malos políticos que viven engañando a las personas con el fin de lograr sus caprichos ideológicos.