InformeDomingo, 19 de junio de 2022
¿Quién es Eduardo Salhuana?, por Tony Tafur
Tony Tafur
Periodista de El Reporte

El vocero de Alianza para el Progreso (APP), el cusqueño Eduardo Salhuana Cavides, de 59 años, habría dejado pistas sobre su destino inmediato. El pasado 2 de junio dijo para RPP que su partido “tiene parlamentarios con trayectoria” que podrían presidir la mesa directiva del Congreso, sabiendo que, además de Gladys Echaíz y Roberto Chiabra de su bancada, su nombre suena fuerte para asumir esta alta esfera parlamentaria que dejará María del Carmen Alva, de Acción Popular, posiblemente el próximo 27 de julio. Voceado para el cargo al tener mayor sintonía con los sectores de izquierda y centro, y también mayor respaldo en la interna al ser militante y no invitado como sus colegas mencionados, Salhuana, quien pone la cara por el partido de César Acuña, el de la raza distinta, ha estado relacionado en su carrera en el aparato público a varios escenarios turbulentos como la minería ilegal, el caso Interoceánica Sur de Odebrecht, al extitular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y actual prófugo, Juan Silva, y otros más. Esta marcas mal cicatrizadas, como campo minado, podrían jugarle en contra a los que quieren verlo dirigiendo el norte del Parlamento.

Después de ser diputado nacional por Izquierda Unida (1990-92) y postular sin éxito a la alcaldía de la Municipalidad Provincial de Tambopata en 1997, Salhuana fue recibido con mejor rostro por el nuevo milenio. En el periodo 2001-06 representó a Madre de Dios como congresista por el partido Renacimiento Andino (RA). Tomó tal impulso su carrera política que Alejandro Toledo lo escogió en 2005 como ministro de Justicia, en reemplazo de Alejandro Tudela. Esto provocó la tirria de su bancada, ante la que después Salhuana se excusó diciendo que su aceptación al cargo se dio con la venia del mandamás de RA, Ciro Gálvez Herrera —quien tuvo un breve paso hace poco como ministro de Cultura durante la administración de Pedro Castillo—. Esta aspereza, sin embargo, no fue la más resonante. Varios años después se desenterró un caso que salpicó a varios mandatarios peruanos.

La carretera pesada

En 2006, en Madre de Dios, región con la que está muy relacionado Salhuana, se inició la construcción del Tramo 3: Inambari – Iñapari, de la carretera Interoceánica-Sur, parte de un organismo de corrupción en el que terminaron investigados por sobornos tres presidentes peruanos: Alejandro Toledo (20 millones de dólares y en quien pesa una orden de captura), Alan García (24 millones de dólares) y Pedro Pablo Kuczynski (más de 2.3 millones de dólares y quien está con arresto domiciliario). Pero a esta faena no solo le puso el ritmo el Ejecutivo. También hubo un patrocinio congresal.

La buena pro al tramo de la carretera se pudo concretar por obra y gracia de Eduardo Salhuana, quien previamente ya la había declarado como obra de interés nacional. Esto se dio durante la gestión de Toledo y antes de que este lo convirtiera en ministro de Justicia.

El entonces congresista de Renacimiento Andino, para materializar su fantasía de concreto denominada proyecto IIRSA Sur (Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana), puso sobre la mesa el proyecto de ley 07620/2003-CR, que después en 2004, con unanimidad en el Congreso, se oficializó como la ley No. 28214. Así, sin estudio de factibilidad, sin estudio de impacto ambiental y tampoco sin pasar por el filtro del Sistema Nacional de Inversión Pública, se otorgó la adjudicación a Odebrecht y Salhuana se incluyó en el grupo de 32 congresistas que entre 2001 y 2016 presentaron distintos proyectos -de los cuales 25 llegaron a ser ley- para allanar la operatividad de esta constructora brasileña.

La caza del oro

Después de esta experiencia congresal, Salhuana empezó a estocarse. Tras su paso en 2010 como secretario general del Movimiento Independiente por el Futuro de Madre de Dios, entre 2012 y 2014 se puso la camiseta de defensor legal de la Federación de Mineros de Madre Dios (Fedemin), que tenía como presidente a Luis Otsuka, entonces líder de los grupos de mineros informales y a quien Salhuana ya había asesorado antes de forma individual.

Aquí desarrolló un viraje: antes, en el 2002, rechazaba —incluso con un proyecto de ley— la actividad minera en riberas y cauces por el alto peligro de contaminación; ahora respaldaba este tipo de extracciones. Junto a Otsuka, coincidieron en que debía derogarse o modificarse el artículo 5 del Decreto Legislativo 1110, que precisamente regulaba esta práctica muy común en la minería ilegal. Ambos plantearon que se puede reemplazar para la extracción el uso de dragas —de impactos ambientales no mitigables— por el de las carancheras.

Vinculado al contexto, en una entrevista que le hizo en 2016 el periodista Jon Lee Anderson a quien “era considerado el verdadero intermediario del poder en Madre de Dios”, Salhuana le sintetizó que simplemente era “inevitable” que los mineros en la extracción de oro desregulada usaran descaradamente químicos y máquinas prohibidas. Le aseguró además que los buscadores de oro al ver que había grandes reservas de este mineral en Madre de Dios no tuvieron mayor remedio que violar la Ley y que el gobierno es el único culpable de que en la zona haya prostitución, corrupción y la comercialización de cocaína.

Otro contacto que tuvo con la minería ilegal fue cuando también decidió asesorar a Maruja Baca Casas, hija de Gregoria Casas, quien era conocida como ‘La baronesa de oro’, investigada desde 2012 junto a otras personas por lavado de dinero que derivaba de la extracción de oro ilegal.

Las denuncias

Además de las 142 papeletas que ha apilado, Salhuana tiene 18 denuncias y por una de estas —demanda de alimentos por su hijo— se ganó una condena en 2005. Se le investiga, por ejemplo, por los delitos de colusión agravada, negociación incompatible, omisión de actos funcionales, peculado doloso y más. Todos estos por un caso en el que también está involucrado Luis Otsuka.

Asimismo, se le investigó desde 2016, cuando entonces era Gerente Regional del Gobierno Regional de Madre de Dios, por haber estado presuntamente vinculado a una organización criminal de cobro de cupos de mineros informales, que era liderada por el prófugo de la justicia, José Carlos Bustamente. La investigación fiscal inició cuando en una fotografía, en la que aparece celebrando con dirigentes populares, se vio al fondo un vehículo que estaba a nombre del fugitivo mencionado.

¿Amigo de Silva?

El ahora vocero de Alianza para el Progreso ha visitado en tres ocasiones el despacho de Juan Silva, quien era ministro de Transportes y Comunicaciones. Los encuentros fueron el 6 y el 28 de agosto de 2021, y el 14 de diciembre de 2021, este último una semana después de que salieran unos audios que habrían revelado un pago ilícito en el seno de la misma cartera para ganar un contrato en Provías Descentralizado, lo cual habría sido una antesala del panorama actual que se vive en el MTC. Otro encuentro que tuvieron fue en en Madre de Dios durante una inspección a distintas carreteras como las que corresponden a La Joya-Chonta-Infierno y también la de Isuyama-Tambopata-Puerto Botafogo.

Los últimos meses se ha hablado sostenidamente de la idoneidad en el aparato estatal, sobre todo si se toma la encargatura, en este caso, de un contrapeso político, que debe representar a la ciudadanía y no desnaturalizar el concepto de la gobernabilidad convirtiéndola en una licencia quinquenal para desbarrancar a un país. No sabemos si este es el caso de Eduardo Salhuana, lo único cierto es que son muy altas las posibilidades de que administre la próxima mesa directiva del Congreso para el periodo 2022-23.