PortadaJueves, 23 de junio de 2022
Mesa revuelta

El futuro de la mesa directiva aún es difuso. Perú Libre exige un lugar por ser minoría, y hasta —otra vez, como si no supiéramos el final— con una coalición entre izquierdas. Fuerza Popular no encuentra unanimidad respecto a por cuál postulante apostarán. Podemos Perú y Renovación Popular ya definieron: van por Gladyz Echaíz, de Alianza para el Progreso, partido que tiene las cartas más fuertes, sobre todo por el acuerdo parlamentario del año pasado para que asuman en esta segunda legislatura, pero que habría caído en una espiral ascendente por una interna enturbiada y un audio filtrado. Mientras tanto, la incertidumbre gira en quién realmente encarnará el contrapeso contra el gobierno de Pedro Castillo que durante un año ha sido mecido por medio Parlamento.

A finales de julio, la actual presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, que ya descartó un intento de reelección, dejará la encargatura mencionada. Hasta antes de la última mesa de diálogo congresal, Eduardo Salhuana de Alianza para el Progreso era el más voceado para sustituirla. Sin embargo, el exministro de Justicia conocido por haber tenido lazos con la minería ilegal, por haber allanado desde el Congreso en el 2005 la Interocéanica Sur y por sus visitas al prófugo Juan Silva, no habría inspirado confianza. Esto habría obligado a César Acuña, que quiere la cima congresal como sea, a jugarse otra carta: Lady Camones. Puso en el ruedo a la vicepresidenta que aparentaba estar inmunizada contra los conflictos. Sin embargo, ser puesta en cola fue una bomba de tiempo. Horas después se filtró un audio en el que acusó a Acción Popular de “banda delincuencial” y hasta señaló que el parlamentario acciopopulista Darwin Espinoza era el cabecilla. Se especula que Salhuana presentó en público a la verdadera Camones, para así quitarse piedras en su camino, así sea su colega.

Esta misma situación pasa con los otros candidatos de APP: Roberto Chiabra y Gladys Echaíz. La última, que fue en su momento Fiscal de la Nación, ha desarrollado mayor sintonía con algunas bancadas como Renovación Popular y Podemos Perú. Es tan fuerte la persuasión de su perfil que está a punto de dividir a Fuerza Popular, organización política acostumbrada a votar en bloque. Mientras un grupo, como Patricia Juárez y Alejandro Aguinaga, ha deslizado su predilección por Echaíz, el vocero de la bancada keikista, Hernando Guerra, dijo que no hay nada definido. Aunque lo más probable es que vayan a decidir su voto en bloque poco antes de la votación, cuando los dados estén echados.

Algunos postulantes van por una cuota de poder; otros van por un oficialismo simulado y también están los que buscan restaurar el papel de control ante algún acto deliberado —o corrupto desde el Ejecutivo—. Mientras tanto, la mesa está revuelta y no se encuentra al anfitrión. El partido acuñista parecería tener la ventaja. Sin embargo, en esta clase de escenarios y con una clase política como la nuestra, queda mucho pan por rebanar y los cambios drásticos en las opciones son más una constante, que una excepción.